CHICAGO.- México vuelve a reinar.

En su ir y venir, subir y bajar, hoy le tocó ponerse al frente de la Concacaf de una manera poco brillante pero efectiva.

Estados Unidos tuvo posibilidades, sobre todo la iniciar el partido, de ser bicampeón, pero falló jugadas frente a la portería de Guillermo Ochoa.

Por su parte, México fue poco efectivo.

Sin embargo, una jugada de Pizarro con Raúl Jiménez y pase a Giovani Dos Santos, definió la suerte del torneo al minuto 72.

Gío recibió el taconazo de Jiménez un poco forzado, pese a lo cual equilibró el cuerpo, tiró con la zurda y su disparo techó al portero estadunidenses un poco cargado a la derecha.

A partir de ese momento los uniformados de blanco con barras y estrellas se fue al frente con todo el deseo y ningún orden.

Aun así, tuvieron la oportunidad casi al cierre del tiempo reglamentario, pero primero Guillermo Ochoa y luego Gallardo evitaron el doble remate.

En síntesis, un equipo sin cuajar pero con proyección de la mano de Tata Martín.