TEXAS.- Marian Zelaya Gómez, la migrante de Honduras que despreció un plato de frijoles mientras a su paso por México, suplicó llorando que la regresen a su país de origen, tras ser declarada culpable por agresión con arma blanca contra una mujer.

Tras declararse culpable, librando una condena de 20 años de prisión y obteniendo 4 años de libertad condicional, Zelaya pidió estar con sus hijas en el país catracho.

La infortunada mujer espera a que los agentes de Inmigración y Control de Aduanas procesen su deportación, en 48 horas.

Zelaya se hizo famosa en noviembre de 2018 tras despreciar un plato de frijoles molidos, argumentando que es “comida para chanchos (cerdos)”.

Pese a ello, la migrante logró cruzar a Estados Unidos, donde finalmente fue detenida por agresión y robo.