CIUDAD DE MÉXICO.- Demetrio Fabián García Nocetti, académico del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas e investigador de la UNAM, diseñó con éxito un dispositivo para observar la calidad del flujo sanguíneo luego de remover un tumor o un aneurisma.

Tras extirpar los tumores llamados arterovenosos o los aneurismas cerebrales  los neurocirujanos reconstruyen los canales de vascularización y para verificar que todo este funcionando de manera adecuada, requieren hacer mediciones en tiempo real y para de esa forma  cerciorarse de que el flujo sea adecuado.

García Nocetti, académico del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas (IIMAS), puede hacer esa tarea con un sistema propio de procesamiento de señales doppler de ultrasonido, que prueba de manera experimental en colaboración con un grupo de expertos del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNNMVS).

El efecto doppler fue descrito por el físico austriaco Christian Doppler, en 1845. Se define como la variación de la frecuencia de sonido recibida con respecto a la emitida, cuando la distancia entre el emisor y el receptor cambia por el movimiento de cualquiera de los dos.

De esa manera, el flujo sanguineo puede ser verificado midiendo el flujo sanguíneo antes de la operación (emisión) y el resultado posterior a ella (recepción).

El equipo aplicado en la prueba permite observar las variaciones en el flujo sanguíneo en tiempo real, de esa manera se logra detectar algún cambio negativo provocado por anomalías en el sistema interno e incluso por defectos en la sutura de un proceso quirúrgico