NUEVA YORK.- Joaquín El Chapo Guzmán Loera debe pasar 30 años en la cárcel después de muerto, según la petición de los fiscales que han acreditado sus crímenes.

Sólo así pagará su culpa y su condena servirá como método de “disuasión” para los demás capos del narcotráfico y otros delitos cometidos por las bandas organizadas.

En lo económico, deben congelársele 12 mil 600 millones de dólares que el gobierno de Estados Unidos estima que ganó durante la comercialización de distintas drogas este país y otros lugares del mundo.

Dice el escrito dirigido al juez Brian Cogan:

“”La naturaleza horrenda y la circunstancias del delito del acuso, su historial y características, y el hecho mismo de que el acusado cometiera alguno de los más serios crímenes gajo la ley federal justifican la sentencia de cadena perpetua”.

Otro párrafo de sustento:

“Una sentencia de vida está justificada para proteger a la población de más crímenes del acusado, quien estuvo tres décadas cometiendo crímenes sin cesar y obstruyendo la justicia para evitar tomar responsabilidad por esos crímenes”.

Tras esta exposición, viene lo bueno:

Deben aplicarse 30 años más de cárcel -ojo: agregado a la cadena perpetua- por el uso de armas durante su carrera criminal, incluida una ametralladora para realizar todos sus operativos de narcotráfico en perjuicio de mexicanos y estadunidenses.