POR Eleazar Flores

ES EL PRINCIPIO-. En términos reales en este momento el peje se mantiene y todos los demás suben, unos más y otros menos. Quien más sube es Anaya y Meade poco menos. Los tres aún se consideran competitivos para los encuestólogos.  Margarita y El Bronco están cada vez más lejos.

El mantenerse significa que AMLO no avanza pero su ventaja lo mantiene puntero.

DESCONFIANZA-. El motivo principal del estancamiento del peje es la generación de desconfianza que genera conforme pasan los días de campaña. Su irascibilidad externada en manoteos más que en su lento hablar también “ayuda” a la baja, así se empeñé ante quienes cubren su campaña, en explicar que el “amor y paz” seguirá siendo bandera de su peregrinar por el país.

Para técnicas encuestadoras quien no avanza se estanca y quien se estanca retrocede, considerando sobre todo que los demás competidores si avanzan. Esto es lo que le pasa al peje no obstante su discurso triunfalista.  Sus yerros retóricos pero sobre todo las contradicciones entre el candidato y sus principales colaboradores, v.gr. Taibo II, abonan al estancamiento.

Como lector de buena memoria, recordará que a principios de abril le comenté que los operarios de encuestas traían en sus apuntes un 30% para el peje, un 25% para Anaya y un 22% para Meade, porcentajes que pocos creyeron y no faltaron quienes me atizaron duro. Lo absurdo es que hay quienes le creen al peje que dice tener más de 50% de preferencias, no es así.

El estancamiento al que me refiero no solo se mantiene sino que hace que los demás adversarios avancen. Sobran los motivos del estancamiento como el nuevo aeropuerto, el gasolinazo, expropiaciones y Napito-, lo importante es el resultado.

El panista Ricardo Anaya llega ya a 26% y José Antonio Meade sube a 23, siendo éstos datos frescos, levantados después del primer debate en el que AMLO fue el gran perdedor, por sus consultas debajo del atril, berrinches e irse sin despedir. El priista José Antonio Meade subió de 20 a 23% producto de sus propuestas y ataques al peje y al propio Anaya.

Con estos porcentajes de preferencias el peje no puede sentirse tranquilo no obstante lo diga a diario en sus entrevistas a medios, quienes por cierto le dan más espacio que a los demás, sea por su discurso en sí  o por reacciones de otras personas a sus dichos.

El segundo de más crecimiento es Ricardo Anaya por su discurso fluido y seguro y en cuanto a José Antonio Meade, “ahí va pero le falta chispa”, afirman los operarios de encuestas, mejores conocedores del tema.