SILENCIO-. El grupo empresarial del país por medio de sus diferentes cámaras y gremios alzó la voz y de hecho condenó públicamente la decisión del presidente electo de enterrar el proyecto del aeropuerto de Texcoco y levantar el de Santa Lucía, cerca de cuyos terrenos hay lago ¿y?.

Pero 24 horas después algunos empresarios reunidos con AMLO, ya no fueron tan agresivos, al contrario, externaron su disposición a colaborar con el nuevo gobierno y nuevo aeropuerto.

Quienes no cambian o mejor dicho sí, pero para empeorar el panorama y la visión internacional hacia nuestro país, son las diferentes agencias calificadoras que pasan de estable a negativo el criterio, por lo que bajaron las expectativas crediticias de México, pero “serénense, no pasa nada”, dirá el presidente electo, y obviamente su séquito de colaboradores.

Mientras nos serenamos y nada pasa, el peso llega a los 20.50 por dólar ¿y los intelectuales?. ¿Y los opinólogos de los medios?, pero de entre éstos a los de las benditas redes sociales, pregunta el quisquilloso con Teofilito a quien no queda otro camino que darle la razón, sobre todo cuando con el ceño fruncido añade “AMLO ya acordó con algunos empresarios, ¿no que son corruptos?.

UNIÓN MEDIÁTICA-. Hará cosa de cuatro meses y en un acto inédito, periodistas y medios de la Unión Americana acordaron publicar un editorial en contra de posturas del presidente Donald Trump. Un solo contenido que tuvo repercusión mundial pero a nivel interno la cosa no pasó a mayores, pues Trump, su gobierno y hasta su vocera siguieron haciendo de las suyas.

En nuestro país se han publicado cartas de inconformidad de empresarios, sobre todo en contra del gobierno federal que empezará el primero de diciembre pero que desde ya, causa cuando menos incertidumbre aun cuando hay quienes llamando a las cosas por su nombre, dicen que es desconfianza. Pero para los de la cuarta transformación no pasa nada.