CIUDAD DE MÉXICO.- Sólo una jugada.

Tiro de esquina, cabezazo de Carlos González y gol al minuto 86.

No hubo nada más, excepto un mal encuentro, desesperación en las bancas, Bruno Marioni expulsado, amonestaciones a granel y un pésimo arbitraje.

Aun así, los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México derrotaron a los Xolos de Tijuana y sumaron 16 puntos y con nueve en perspectiva si quieren repetir en la Liguilla.

Difícil misión, si el equipo no hace equipo, si mantiene el desorden en todos los rumbos de la cancha, si solamente tiene uno o dos jugadores empeñados en dar lo mejor de sí como Mosso y el propio González.

El primero en la defensa, el segundo adelante y atrás un Pollo Saldívar garante de un marco sin muro enfrente.

Jorge Isaac Rojas dio por terminado el encuentro al minuto 94 y en su cara mostró la frustración de haber hecho un mal arbitraje.