WASHINGTON.- Donald Trump se ha burlado del Congreso y mediante un veto ejecutivo mantiene viva su declaración de emergencia para obtener recursos y construir el muro fronterizo con México.

“Hoy veto esta resolución. El Congreso tiene la libertad de aprobar esta resolución y yo tengo el deber de vetarla”, declaró con euforia desde el Salón Oval para confirmar su desobediencia al legislativo.

Cumplió así su amenaza pese a la sorpresiva derrota recibida del Senado con la participación de al menos una docena de legisladores del Partido Republicano temerosos de sentar un nefasto presidente.

Si hoy lo hace el magnate, temieron los republicanos rebeldes, luego podría ser utilizado por otro mandatario si el Partido Demócrata recupera la Casa Blanca.

De cualquier forma, el gesto de esos legisladores queda como un gesto y una derrota políticos para Donald Trump.

Diferente hubiese sido si demócratas y republicanos han alcanzado dos tercios de los cien senadores. Solamente hubo 53 votos para frenar la declaratoria de emergencia, que daría fondos de desastres para la barda.

Dado a la escenografía, Triump se hizo acompañar en el ato por agentes de seguridad y padres de niños asesinados por inmigrantes irregulares, a quienes culpa de todos los males de Estados Unidos.