WASHINGTON.- A un día de las elecciones en Estados Unidos, los demócratas mantienen una ventaja de dos dígitos sobre los republicanos en las encuestas para el control de la Cámara de Representantes, señaló hoy un sondeo realizado por CNN/SSRS.

Los demócratas, que requieren 23 escaños adicionales para recuperar el control de la cámara baja que perdieron en 2010, gozan en este momento de una ventaja de 55 por ciento de la preferencia electoral contra 42 por ciento de los republicanos, un margen de triunfo similar al existente desde septiembre pasado.

“Siete de cada 10 votantes dicen que cuando emitan su voto el martes, estarán enviando un mensaje al presidente Donald Trump y, con mayor frecuencia, el mensaje que estos votantes quieren mandar es uno de rechazo”, señaló CNN.

En general, un 42 por ciento de los consultados dice que su voto será para expresar oposición al presidente y sus políticas, mientras que un 28 por ciento asegura que emitirá un sufragio de apoyo.

En contra de Trump opera además el precedente histórico de que aún aquellos mandatarios que han gozado de mayor popularidad que él, han sufrido descalabros en sus primeras elecciones intermedias.

En 2010, el presidente Barack Obama llegó a sus primeras elecciones de medio término con una popularidad de 46 por ciento, a pesar de lo cual su partido, el Demócrata, perdió 63 escaños en la Cámara de Representantes.

En 1994, Bill Clinton gozaba de una popularidad similar de 46 por ciento después de dos años en el poder. En sus primeras elecciones de medio mandato, su partido perdió 53 escaños en la cámara baja.

Trump llega a sus primeros comicios de medio mandato con una popularidad de apenas el 39 por ciento, de acuerdo con la encuesta de CNN.

Aún cuando otros sondeos sugieren que la ventaja de los demócratas sobre los republicanos está disminuyendo, la impopularidad del presidente no ayuda a los republicanos.

A favor de los demócratas existe una significativa intención de voto de los afroamericanos (88 por ciento), de los latinos (66 por ciento), de las mujeres (63 por ciento) y de los independientes (53 por ciento). Los votantes varones están divididos: un 49 por ciento apoya a los republicanos y un 48 por ciento a los demócratas, según CNN.

Para los demócratas, la clave es que estos segmentos del electorado aparezcan en las urnas. Las cifras del voto temprano sugieren que existe un alto entusiasmo de participación electoral, tanto de votantes identificados como conservadores, como de los liberales.

Un 48 por ciento de los votantes probables estadunidenses cree que si los demócratas recuperan el control del Congreso, el país se encaminará en una mejor dirección, comparado con un 35 por ciento que opina lo contrario.

Aunque los republicanos tenían la posibilidad de hacer campaña presumiendo los avances de su agenda económica, con tasas récord de reducción del desempleo y un paquete de recortes fiscales, el presidente optó por convertir a la migración en el tema central de la campaña.

En sucesivas apariciones públicas, Trump colocó a la caravana de migrantes centroamericanos como el principal foco de atención política del país, denunció la existencia de una “invasión”, envió más de cinco mil 200 soldados en activo en la frontera y sugirió posibles cambios a las leyes migratorias.

Su insistencia en el tema migratorio pareció sin embargo haber tenido por lo menos impacto parcial en la elección, toda vez que, si bien un 52 por ciento de los electores cree que el tema más importante de los comicios es el del cuidado de la salud, un 49 por ciento opina lo mismo de la migración.

El tema de la economía, la corrupción y la política de armas de fuego se encuentran empatados en un tercer lugar para el 47 por ciento de los electores.