QUÉ CAMBIOS-. Sabedor de su buena memoria, recordará que cuando candidatos, este espacio destacó la similitud entre el norteamericano Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador. Entre muchos argumentos destacaban cero afectaciones a críticas en su contra tanto que ganaron fácil.

Hoy como presidentes son diametralmente opuestos y van los argumentos.

A nivel interno, el presidente Trump ha dado resultados más que satisfactorios, sobre todo en la economía, pues en sus discursos, -principalmente ante sus seguidores como los de Miami- tiene a flor de piel dos temas, defensa de la empresa yanqui con sus palabras first USA, y la segunda, lanzarse contra inmigrantes y la construcción del muro antes que otra cosa.

Producto de esos temas en sus discursos, Trump tiene el beneplácito del voto duro republicano sin desconocer que haya disminuido su fuerza en la Cámara de Representantes, donde los demócratas ya son mayoría, faltándole equilibrio en El Senado. Aun así y no obstante el “odio jarocho” de la crítica extranjera hacia Trump, al empresariado le importa poco o casi nada.

Su animadversión a la prensa es un secreto a voces pero si acaso se refleja en el grado de aceptación o rechazo, solamente que el empresariado gringo sigue apoyando con hechos al presidente inmobiliario. Una muestra en México es el precio del dólar, nada más.

AMLO-. Andrés Manuel López Obrador fue inigualable como candidato, tanto que barrió a sus adversarios y hasta se ufanaba en presumir que “ni juntándose los votos de todos me ganan”, como finalmente sucedió. No solo los de MORENA y su pepena lo hicieron ganar, los analistas creen que hasta panistas y priistas soterrados votaron por él.

Lástima que como presidente López Obrador sigue comportándose como candidato, tratando de cuidar las simpatías de quienes lo hicieron ganar, entre muchos otros sectores, el magisterial militante o simpatizante de la CNTE, que se ha especializado en armas marchas y tomar la ciudad de México, sea quien sea el gobierno, como hoy el de López Obrador.

La última “hazaña” de los centistas es el bloqueo de vías férreas en el bajío e ignorando el llamado de buena voluntad del mandatario para desbloquear.

BAJAN-.Mientras tanto, en economía y transparencia México va a la baja y van ejemplos. La calificadora Fitch pone a PEMEX casi al borde del colapso en tanto que Transparencia Internacional baja del lugar 135 al 138 el nivel de corrupción de nuestro país en un gremio de 180 países.

En materia laboral preocupa la existencia de 25 huelgas cuando en dos décadas no las había. ¿Qué nos falta ver?.

De seguir así pronto vendrá la fuga de capitales, al tiempo.