ACTOS COSTOSOS-. Siendo gobierno, el acto del sábado por la noche en Tijuana para aplaudir el “no aranceles” para México anunciado un día antes por el propio presidente Donald Trump, se supone que tuvo un costo, ¿con cargo a quién?, pregunta el fijado Don Teofilito.

Esto debido a que la llegada de políticos de todo el país para apoyar al presidente Andrés Manuel López Obrador fue de solamente 24 ó 48 horas de anticipación, para escuchar un discurso de “Amistad con el pueblo de Estados Unidos”, pero al enterarse después de la no aplicación de aranceles, el presidente tuvo que cambiar según confesión hecha por el mismo.

Analistas con visor más amplio incluso sospechan que el “no aranceles a México” puede interpretarse como otro efectivo distractor de fuertes problemas económicos que padecemos, por un lado los empresarios al ver que la retracción económica provoca pocas ventas de sus productos y por otro, los depauperados asariados capaces de comprar ya sólo lo básico.

El jueves 6, periodistas y periódicos de peso como el Washington Post publicaron “trascendidos” que se supone los tuvieron desde el miércoles 5, que confirmaban lo que Trump anunció oficialmente hasta el viernes por la noche, recién llegado de Inglaterra, donde fue objeto de atenciones de la reina y demás autoridades, pero con burlas de parte de pobladores de ese país.

Siendo aplanadora en las dos Cámaras, difícilmente hablará con la verdad el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard en caso de acudir a dar explicaciones como lo están pidiendo senadores y diputados de todos los partidos menos los de MORENA. Trump ha repetido hasta el cansancio que en el acuerdo de no aranceles hay cosas que no se saben hasta que él quiera.

¿Tanto se agacharía la comitiva mexicana encabezada por Ebrard ante sus paralelos yanquis?

EBRARD PRESIDENTE-. La entrega de ayer me acarreó más reclamos que otras ocasiones, debido al regateo en el reconocimiento a la efectividad política ante el presidente Trump, por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador y su canciller Marcelo Ebrard Casaubón, tanto que éste hasta empezó a ser candidateable presidencial…si no hay reelección, advierte Don Teofilito.

En efecto, en la mañanera de ayer el canciller se llevó el tiempo y las palmas, por encima de su jefe López Obrador, pero en honor a la verdad esto pasa a segundo término, máxime que estamos pendientes del plazo que dio Trump al gobierno mexicano, de “45 días para cumplir todos los acuerdos”, que de hecho se reducen a uno: controlar la frontera sur.

La compra o no de productos agropecuarios la podrían tolerar, los inmigrantes no.