¿RESPETUOSO O?-. A imagen y semejanza del recordado entrenador de Pumas y de la selección nacional Bora Milutinovich, el presidente Andrés Manuel López Obrador recurre a la frase favorita del “yo respeto”, para evitar enfrentamientos contra el mandatario yanqui Donald Trump.

Esto no obstante que el presidente norteamericano acaba de declarar que “México está peor que Afganistán”; pero como los tiempos cambian, al tabasqueño se le festeja el esquivo.

En campañas presidenciales de los tres principales candidatos, Ricardo Anaya del PAN y aliados, José Antonio Meade del PRI y socios más Andrés Manuel López Obrador y sus apoyantes, el candidato del predominante MORENA casi a diario cuestionaba la política exterior del régimen peñista, sobre todo por la desafortunada, -para Peña- visita de Trump a México.

El entonces candidato López Obrador se colgó de esa y muchas banderas más, -que le sobraban para debilitar al tricolor y socios-, siendo una de las más importantes para su causa la llegada de Trump a nuestro país y el trato casi de jefe de estado, todo por sugerencias “geniales” del entonces poderoso secretario de Hacienda y Crédito Público Luis Videgaray Caso.

Tan desafortunada fue la “genialidad” de Luis Videgaray que a días de la cuestionada visita tuvo que renunciar al cargo, hiriendo además la institucionalidad de la entonces secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruíz Massieu. Pasaron las semanas y ante la incertidumbre Videgaray regresó al cargo de canciller, confesando que llegaba “a aprender”. Fue sincero.

Dejando la “oposición” de la que fue abanderado por tres sexenios y pasando ahora a encabezar la “magia del poder”, Andrés Manuel López Obrador se niega a responder con energía al presidente Donald Trump, así el mandatario yanqui catalogue a México como un país “peor que Afganistas”, y si el presidente no contesta a esos golpes, apueste y ganará a que Ebrard tampoco lo hará.

En plena política de “amor y paz” y el “yo respeto” que Bora Milutinovich frase que hizo famosa el técnico nacional cuando le cuestionaban alineaciones de la selección, resultados y demás temas relacionados con los “ratones verdes”, se limitaba a decir “yo respeto” y de ahí nadie lo sacaba, ni los reporteros de deportes más agudos de esos tiempos.

Hoy el presidente López Obrador recurre al “yo respeto”, cuando que, de perdida, su canciller debió responder en otro tono al presidente norteamericano, como cuando MORENA era oposición y se daba vuelo en cuestionar todo lo que hacía el peñismo.

Como los tiempos cambian, tendremos que resignarnos a que mister Trump siga comparando a México con el país que se le antoje, nadie le marcará un alto. Al tiempo.