CIUDAD DE MÉXICO.- La agencia Fitch Ratings anticipa tensión en las finanzas públicas de México por lo cual recortó la nota de la deuda soberana, lo anterior debido al deterioro de la condición crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) y una débil perspectiva macroeconómica.

La calificadora crediticia ubicó a México en el rango BBB desplazando el grado BBB+ en el que se ubicaba, de acuerdo con el tabulador de la agencia se estaría a dos pasos de llegar a lo que se considera un grado especulativo.

En un comunicado, Fitch consideró que las perspectivas macroeconómicas se debilitarán debido a las “exacerbadas” amenazas externas de las tensiones comerciales, incertidumbre en la política internas y las constantes restricciones fiscales.

El impacto del pasivo contingente representado por Pemex pesa cada vez más en el perfil de crédito soberano, como lo demuestra la baja calificación de Fitch de Pemex a ‘BBB-‘ desde ‘BBB +’ en enero de 2019 y el perfil de crédito independiente de este último CCC’.

Los diferenciales de la deuda de Pemex sobre la deuda soberana aumentaron sustancialmente en el primer trimestre del 2019, lo que llevó al gobierno a aumentar el apoyo.

El costo fiscal de ese apoyo hasta la fecha representa el 0.2% del PIB al presupuesto en inyecciones de capital y menores impuestos efectivos, pero a juicio de Fitch, no son suficientes para brindar una solución a largo plazo o evitar un deterioro continuo en el perfil crediticio de Pemex.

Quadratín