CUERNAVACA, Mor.- El Paso Exprés de Cuernavaca, inaugurado en 2017 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, está al borde del derrumbe.

La observación de algunos pobladores permitió detectar grietas por las cuales se filtró gran cantidad de agua y ahora están en riesgo de aniquilarse 25 kilómetros.

No todos los carriles, pero sí por donde se colocaron muros ahora rotos, llenos de humedad y con serios problemas para contener tierra, cemento hidráulico y no se diga tráfico.

El descubrimiento se dio hoy y por lo tanto todavía no hay un peritaje específico, tarea que corresponderá a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y a Caminos y Puentes Federales de Ingreso (Capufe).

De momento apenas se cuenta con alguna explicación de la Coordinación de Protección Civil de Mor los.

Explicó su titular Pedro Enrique Clement con un lenguaje cantiflesco, acaso para no comprometerse.:

“Pudiera ser que no estuvo bien, adecuadamente construido, pero también es por la humedad que penetra en alguna parte del asfalto, por ahí comenzó a trasminarse la humedad”.

Este conflicto se da luego del socavón que, a tres meses de inaugurada la moderna vía con diez carriles en ambas direcciones en algunos tramos, ocasionó la muerte de dos personas.

Su vehículo cayó en un hueco abierto por la lluvia y quedaron enterrados entre piedras, tierra y arena.

No se sabe todavía si será cerrado todo el trayecto del Paso Exprés o solamente el tramo en riesgo de derrumbe y daños mayores.