VEREMOS-. Amante de ser elogiado, AMLO recibió una fuerte crítica del jurista Diego Valadés y,¿quién cree que sale a defenderlo?, le atinó, su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, quien a imagen y semejanza del peje, revira diciendo que lo atacan y “ni siquiera ha tomado posesión”.

La señora debería decirle a su esposo también que, por no haber tomado posesión, debería abstenerse de decir y hacer tanto en tan poco tiempo, como retraer y alejar capitales, todo por la cancelación del aeropuerto de Texcoco. Eso de “serénense” no lo creen ni sus adeptos.

PROCESO-. En portada con foto a todo color del presidente electo con expresión meditabunda, dubitativa, molesta, o pensante dirán sus seguidores, el semanario Proceso sintetiza una opinión del destacado catedrático de la UNAM Diego Valadés, con argumentos sólidos que difícilmente se podrían contradecir, pues se trata de uno de los juristas más prestigiados del país.

Contra lo que pudiera pensarse, lo preocupante no es la postura del catedrático, investigador y escritor universitario Diego Valadés Ríos sino la inmediata respuesta de defensa pero no crea que de la persona a la que van dirigidas esas opiniones, o sea el presidente electo, sino de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, también universitaria de buena fama académica.

Por la reacción tenida, todo hace suponer que la señora Müller de López Obrador padece la misma enfermedad de su esposo, “hipersensibilidad” a la crítica, de otra manera no se entiende que se haya ido a la yugular del semanario Proceso, cuando dice que en materia de crítica “los extremos pueden tocarse”, refiriéndose al ángulo de derecha o izquierda de la revista.

Lamenta la señora Müller que a su esposo le anticipen fracaso a su administración cuando que “ni siquiera ha tomado posesión”.

Lo que la académica universitaria debería tomar en cuenta que
justo sin asumir el cargo, Andrés Manuel ha tomado y anunciado decisiones que de inmediato resintieron los mercados, por la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

Crisis palpable es la depreciación del peso ante el dólar a razón de 20×1, y la caída de la Bolsa de Valores que ciertamente se detuvo pero no ha recuperado los puntos perdidos.

Tampoco se toma en cuenta que muchas empresas han retraído inversión, otras de plano la cancelaron y lo peor es de aquellas que se han ido y de las que inexplicablemente nadie habla.

Según Beatriz Gutiérrez las opiniones de Diego Valadés son conjeturas fantasiosas y juicios nublados influenciados por el conservadurismo.

Me quedo con la imagen de patiño que Julio Scherer Ibarra, cuando el peje pidió “serénense, nada pasa”. Si Julio Scherer García viviera se volvería a morir.