CAMBIO A LA BAJA-. Los cambios en el PRI nacional los decide ya sabe quién, por lo que no culpe a la militancia que nunca hubiera encontrado a Enrique Ochoa Reza en julio de 2016, cuando despachaba en la CFE. Tampoco culpe a José Antonio Meade, que apechugará el relevo.

Necesitado de votos debieron pensar en Ivonne Ortega para jalar el sufragio. Femenino.

Me refiero al “una tras otra” en sus yerros del PRI en los últimos dos años, dado que sacó de la dirigencia a políticos de carrera por tecnócratas que incluso llegados al partido pelearon su indemnización como es el caso de Enrique Ochoa que sin la antigüedad requerida logró obtener de la Comisión Federal de Electr4icidad, una jugosa liquidación. ¿También la pedirá en este cambio?.

Todos los análisis estadísticos y en este caso el Partido Revolucionario Institucional presume que la mitad de su padrón lo integran mujeres, quienes no obstante dicho panorama, a últimas fechas se les ha asignado la segunda posición, o sea la secretaría general, antes Ivonne Ortega Pacheco y después Carolina Monroy Del Mazo.

A propósito, Ivonne Ortega fue la primera en anunciar su aspiración a la candidatura presidencial .tricolor y después fue la última en declinar en favor de José Antonio Meade pero hasta ahí, al abanderado no se le vio el “apapacho” hacia la yu8cateca, ni siquiera cuando estuvo en Yucatán cuando la ex gobernadora escasamente se le apreció en tercera fila.

Con los porcentajes que todas las encuestas dan al candidato tricolor, en un lejano tercer lugar, era obligado incorporar a gente priista de cepa con la finalidad de aminorar el descontento al ver que los tecnócratas forman la “élite” del cuarto de guerra, donde destacan voceros no priistas como el ex panista Javier Lozano, bueno para el alegato más que para el debate.

RENÉ-. El guerrerense René Juárez Cisneros ha ganado en cuanta elección ha participado, alcalde de Acapulco, diputado federal, gobernador y últimamente Senador, pero aun con todas las dificultades fueron otros tiempos, así hayan sido inmediatos anteriores. Cierto que es gente de partido, conciliador y todo lo que usted quiera pero… ¿será suficiente?.

Hasta el cierre de este espacio se ignoraba qué mujer ocuparía la secretaría general del partidazo pero no siendo Ivonne Ortega difícilmente tendrá la fuerza e incluso el carisma para convencer a los cuadros de su partido a votar el Meade.

Además no se debe ignorar el panorama de 10 elecciones locales en las que “pa´variar un poco” el PRI va cuesta arriba, sobre todo en cuanto a gubernaturas y municipales en capitales de los estados.