CIUDAD DE MÉXICO.- Tomo sus providencias, pues pese a la crisis de gasolina y diésel en la Ciudad de México y al menos siete estados, no se abrirán las redes subterráneas de distribución.

Esto sucederá hasta que haya plenas garantías de que no habrá más robo de hidrocarburos (huachicoleo, en el argot criminal) porque a juicio del gobierno en ese caso se volvería a caer en la escasez.

Vayamos a la nota de Quadratín:

El Gobierno de México, a través de Petróleos Mexicanos (Pemex), reiteró el llamado a la población de evitar compras de pánico de combustible, ya que ello puede generar escasez del producto.

Una vez más, reiteró que la demanda en los estados afectados está garantizada, ya que las Terminales de Almacenamiento y Despacho de Pemex cuentan con suficiente inventario.

Exhortó a la población a no caer en la especulación y pidió la colaboración de todos los mexicanos para actuar con prudencia y serenidad; hacer caso omiso a noticias falsas o rumores sin fundamento en tanto se normaliza el suministro de los combustibles.

En la Ciudad de México y área metropolitana, “ayer se registraron compras extraordinarias, lo cual afecta la normalidad y puede generar problemas de abasto en las estaciones de servicio y saturación en las vialidades”.