IMPOSIBLE IGNORARLOS-.Por tratarse de quiénes son y porque abordan temas importantes del futuro quehacer público, es imposible ignorar hechos, dichos y dislates de personajes que serán importantes, por lo que, para bien o para mal, se les pondrá atención y juicios inevitables.

Ejemplo de dislate, el inesperado beso que el presidente electo dio a la reportera Lorena García, cuando ésta, -confundida-, planteó una pregunta al tabasqueño respecto a Baja California.

Lo trascendente de ayer fueron los pronunciamientos que el próximo jefe de prensa de Andrés Manuel López Obrador dijo en la Cámara de Diputados, muchos con razones de sobra y otros más, con la impresión de que viene a ser el descubridor del “negro oscuro” y del “blanco claro”, pero tratándose de quien manejará las relaciones gobierno-medios, pues a esperar.

Las razones de sobra que Jesús Ramírez Cuevas externó ayer en San Lázaro son, entre otras, el criminal despilfarro que las secretarías del gobierno federal hacen, presumiendo obras y programas en radio, televisión y prensa escrita, llenando en ésta última, páginas y hasta pliegos a todo color, tal vez por las tarifas bajas comparadas con lo que pagan en medios electrónicos.

Pero no sólo lo hacen las distintas secretarías de estado, con cierta justificación por el interés de enterar al país de su desempeño y logros. Los gobiernos estatales no queriendo ser menos también acuden a medios nacionales a “cacarear” sus logros como el gobernador Alfredo del Mazo Maza, que acaba de dar su primer informe de gobierno la semana pasada.

Un pliego completo, -equivalente a cuatro páginas con encarte de portada, contraportada y sus interiores-, arroparon el ejemplar de ayer lunes de un diario nacional, destacando obras del gobernador Del Mazo Maza. Pensar en un proyecto nacional del mandatario sería especular, máxime que esa atención publicitaria “no la tiene ni la prensa local”, diría el clásico.

Aquí es donde se da la razón al futuro jefe de prensa de Los Pinos, no, será de Palacio Nacional a partir del primero de diciembre, pues la austeridad no existe en la comunicación oficial ni federal ni de los estados. En cuanto a los municipios habría que ponerles lupa también.

En cuanto a sentirse descubridor del negro oscuro o del blanco claro, Jesús Ramírez Cuevas debería ser cauteloso pues eso de que los medios y opinadores transparenten su quehacer e intenciones se ve difícil, sobre todo con los segundos. Los empresarios vienen cumpliendo y de posibles omisiones se encargan Hacienda y el SAT, pero descubrir intenciones de los opinadores…

El tiempo y el desempeño futuro enseñarán al vocero que la libertad es una o no la hay.