SRI LANKA.- Una ola de explosiones en cuatro hoteles y tres templos causó al menos 207 víctimas mortales y heridas a 469 personas.

Los primeros atacados fueron tres centros de hospedaje en la ciudad de Colombo y las bombas estallaron de manera sincronizada.

Fueron los hoteles Cinnamon Grand, El Kkingsbury y el Shangri-La.

En cuanto a templos, los tres atacados son católicos y algunos quedaron destruidos: San Sebastián en Negombo, San Antonio en Colombo y la iglesia de Sion en Battocaloa.

Hubo una séptima explosión posteriormente en un hotel a unos 100 metros del zoológico de Dehiwala.

El rosario de atentados se cerró en un complejo residencial de Dematagoda, en Colombo.