Por Eleazar Flores

¿VENDRÁN MÁS?-. Imposible ignorar las penurias políticas y económicas que viven y sufren por un lado el gobierno mexiquense y por otro la Universidad Autónoma del estado de México. En el primero por falta de olfato político y en la segunda, por evidente mala administración.

Empleados de gobierno y jubilados ganan al no ver afectadas sus pensiones futuras en tanto que empleados de la UAEM sufren hasta para cobrar sus aguinaldos, pero eso sí, nadie toca el tema de los sueldos de la alta y abultada burocracia universitaria que crece año con año, chéquele.

SE LO ADELANTÉ-. Cuando este espacio adelantó que la propuesta de las odiadas reformas a la “Ley ISSEMYM” se abrogarían cuando la fracción legislativa de MORENA fuera mayoría en la Legislatura Local, de inmediato surgieron denuestos contra este escribiente. Y es que la reforma se aprobó fast track cuando el PRI aún era mayoría.

El líder de MORENA Maurilio Hernández, ya mayoría en la nueva legislatura, adelantó que esa ley reformada y aprobada en menos de una semana, se abrogaría. Cabildeos del ejecutivo estatal llamaron a la fracción MORENA, hay versiones de que no logró nada el secretario general de gobierno por lo que entró directo en la negociación el mandatario Alfredo del Mazo Maza.

Una versión más difícil de comprobar es la de que hubo una intervención directa de la super delegada  Delfina Gómez con los legisladores “morenos” tan pronto se enteró de posibles indecisiones de sus diputados luego de entrevistarse con el gobierno, siendo un indicio la tardanza para dictaminar la abrogación, pero ésta se dio el jueves 6, con 53 votos a favor contra 19. Paliza.

UAEM-. La Universidad Autónoma del estado de México sufre en este fin de año, su peor etapa económica, a grado tal que no tiene dinero ni para pagar aguinaldos a sus 12 asalariados, 7 mil catedráticos y 5 mil administrativos. No es la primera vez, el año pasado ya siendo rector Alfredo Barrera Baca tuvo que solicitar un apoyo de 365  millones de pesos para cubrir sus obligaciones.

Este año requiere “solamente” de 690 millones para cubrir aguinaldos y demás prestaciones de su personal docente y administrativo. La comunidad universitaria se pregunta el motivo del faltante presupuestal que cada fin de año registra la Universidad, o hay malos funcionarios que no calculan bien su presupuesto o bien hay excesos en los gastos de la institución.

En medio de esas penurias, el rector Alfredo Barrera Baca pone su mayor empeño en ampliar de 4 a 6 años el rectorado no para él sino para quien lo suceda.