BAJEZA-. Cierto que hay temas abundantes a tratar como el aeroportuario y las encuestas sesgadas para que gane Santa Lucía, pero es imposible ignorar la bajeza del michoacano Gerardo Fernández Noroña no contra la política sino contra la vida privada que debe ser sagrada.

Nacido en el PRD, militante de MORENA y en el PT por conveniencia, de él y del padre de la cuarta transformación, Fernández Noroña se especializa en escándalos y mejora en su intento.

Lástima que esos escándalos los dirija a otra persona que incluso fue su compañera en años pasados, cuando ambos militaron en el partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Porfirio Muñoz Ledo, cuadros de una izquierda de lo más serio posible no obstante su origen priista. Sí, me refiero a los insultos de Noroña a Rosario Robles el martes en la Cámara Baja.

Ni la pena vale detallar las aberraciones en la conducta de Gerardo Fernández, -así, sin el Noroña pues su madre podría avergonzarse de la conducta de su hijo al enterarse de los insultos que dirigió a la actual titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano, SEDATU-,. Era innecesaria la lectura de la palabra amante pero lo hizo para acentuar la ofensa.

Gerardo Fernández también debería ser amante, pero del respeto a los demás, de las mínimas reglas de urbanidad que deben practicarse, para lo cual sería necesario que leyera el manual de Carreño o algún otro texto semejante. Ser amante de las buenas costumbres lo convertiría en una persona respetuosa, educada y sin la cobardía de insultar y menos en público a una dama.

Si procede el dicho que “Dios los hace y ellos se juntan”, el moreno número uno o los que le siguen en jerarquía política y partidista, deberían hacer público algún llamado de atención en contra de Gerardo Fernández si es que en realidad quieren elevar de nivel el debate parlamentario pero con elementos como el michoacano difícilmente lo lograrán.

Con la agenda vertiginosa del presidente electo, ahí están el mismo Porfirio Muñoz Ledo o la Yeikol Polensky para sugerir a su flamante diputado petista, cuando menos ser caballero en su lenguaje parlamentario pues debe recordar que todo forma parte del “Diario de los Debates”.

Esta entrega no está para justificar y menos defender a la titular de la SEDATU Rosario Robles Berlanga para explicar la estafa maestra y demás quehaceres públicos, sólo que Gerardo Fernández Noroña se metió en lo más privado de la vida de la funcionaria, a lo que nadie tiene derecho por más jerarquía que tenga.

Extraño es el silencio de otras mujeres en el tema.