NAPITO, APROVÉCHATE

AHORA O NUNCA-. Aprovechando la orfandad de liderazgos sindicales reales, de varios años a la fecha, y seguro con la anuencia de quien lo trajo de Canadá para ser Senador, Napoleón Gómez Urrutia anuncia la creación de la Confederación Sindical Internacional Democrática, CSID.

Como muestra de que habrá renovación, anuncia que en el nuevo gremio podrían estar elementos y organizaciones salidos de la CTM, la CROC y muchas organizaciones más. ¿Renovación total?.

Los conocedores de las reglas de la política de alto nivel aseguran que no se mueve la hoja de un ´árbol sin la anuencia del presidente de la república. Obvio que esos tiempos han cambiado pero ni crea que mucho, prueba de ello es que pián pianito las cosas y las instituciones, -o sus cabezas-, se van acomodando a pedir de boca del autor de la cuarta transformación.

Ejemplos acabados son la renuncia de la maestra Janine Otálora Malássis a la presidencia del ¿poderoso e independiente?, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, tan pronto trascendió que su voto fue el que definió el triunfo de Martha Erika Alonso para ser investida como gobernadora de Puebla. Días después Otálora renuncia al cargo ¿por qué?.

En la designación del nuevo Fiscal carnal, los legisladores de todos los partidos aprobaron al miembro de una terna en la que si algo sobresalía era la cercanía de todos con el presidente de la república, olvidando todos los electores el famoso término de fiscal carnal que se le adjudicó en su momento al ex presidente Enrique Peña. La víctima fue Raúl Cervantes, el ganón Gertz Manero.

CTM-. La otrora poderosa Confederación de Trabajadores de México, CTM, cuando la presidió el mexiquense Fidel Velázquez Sánchez, se dedicó más que a defender a sus millones de agremiados, a destapar candidatos presidenciales priistas, en el ocaso del siglo XX. El actual secretario general Joaquín del Olmo no las tiene todas consigo por lo que el hueco es visible a distancia.

Napoleón Gómez Urrutia, el setentón neolonés con grados académicos en la UNAM e Inglaterra jamás conoció las mínimas herramientas de los mineros pero su papá, Napoleón Gómez Sada le heredó el Sindicato Nacional Minero, Metalúrgico y Similares de la República Mexicana y Napito tuvo que sacrificarse en el cargo, en presencia o en ausencia desde 2002 a la muerte de su padre.

Sus líos con el gobierno los superó Gómez Sada en Canadá durante seis años y regresa con la cuarta transformación no solo como senador inmaculado sino hasta con los arreos para formar una nueva central obrera.

Su cercanía con quien gobierna el país le da fuerza para eso y más.