CIUDAD DE MÉXICO.- La presión no tiene límite.

A Andrés Manuel López Obrador y al partido de su propiedad, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), no les basta tener los poderes Ejecutivo y Legisaltivo.

No aceptan derrotas y quieren Puebla, hasta ahora acreditada a la panista Martha Erika Alonso.

Hoy un grupo de diputados, encabezado por su coordinador Mario Delgado, se manifestaron en la Cámara para demandar la anulación.