CLARO QUE HAY PENDIENTES-. Como lo hicieron los presidentes priistas y panistas en eventos similares, ayer el de MORENA hizo lo mismo ante un auditorio preferentemente apologista, incluyendo el reducido del empresariado, del que sobresalió el número uno, Carlos Slim.

Reconoció pendientes en materia de seguridad y en cuanto al aumento a los hidrocarburos se justificó diciendo “hay una tardanza en la aplicación del mecanismo de regulación”, tradúzcalo.

Imposible negar el alto grado de aceptación del presidente ante el “pueblo sabio”, tan cierto como el alto número de vidas perdidas casi a diario y en determinadas entidades del país, que por ligas o no con el crimen organizado, los ilícitos reportan de cinco a diez perdidas en un solo hecho. Sospechosamente esto ya no se “cuelga” al mandatario como antes, si acaso a los gobernadores.

En sus respectivos periodos, los mandatarios hicieron ejercicios parecidos, poniéndose más atención del presidente Vicente Fox a la fecha. Con el panista y con quien lo sucedió, Felipe Calderón, los auditorios de estos eventos fueron preferentemente panistas por razones lógicas y por supuesto, el empresariado afín.

Algo parecido sucedió con el priista Enrique Peña en cuyos eventos también destacaban los dirigentes sindicales, que al menos ayer, si es que fueron, pasaron un poco desapercibidos por los medios, electrónicos preferentemente. Es natural que todos destaquen los logros y en menor grado acepten deficiencias, pero AMLO no tocó el fracaso turístico que hoy se tiene.

Con un auditorio a modo, incluyendo a su familia en los asientos centrales y ponderando su política central como la austeridad y el combate a la corrupción y negando que haya recesión pero sí un poco de lentitud en la inversión; para variar el presidente tuvo tiempo para ocuparse de sus críticos como los conservadores y sus críticos.

“La economía crece poco pero no hay ni asomo de recesión como quisieran nuestros adversarios conservadores o como pronostican con mala fe sus analistas, se van a quedar con las ganas”, reiteró el presidente Andrés Manuel López Obrador ya en la parte final de su mini informe de casi 90 minutos, al final del cual vinieron los elogios de sus principales colaboradores.

De entre éstos no podrían faltar los líderes camerales Ricardo Monreal y Mario Tendido, perdón, Delgado, así como de la secretaria de Gobernación Olga Sánchez así como del líder senatorial Martí Batres. Con más tiempo de por medio, procederá un análisis más sustentado del acto de ayer en el patio tesorería del Palacio Nacional.

Y también habrá espacio para abordar otros temas como las inconformidades femeninas por la política federal en temas álgidos como el aborto.