CIUDAD DE MÉXICO.- Con flores y cuadros de la «Morenita del Tepeyac» adornados, millones de peregrinos rezan y cantan su fervor hacia la Virgen de Guadalupe y aguantan el frío, las incomodidades, las aglomeraciones.

Según las autoridades de Gustavo A. Madero, en la semana han desfilado frente a la imagen de la Señora del Tepeyac cerca de ocho millones de feligreses y se esperan unos cuatro más de aquí al domingo próximo.

Los fieles, que vienen de diversas partes del país, llevan también las peticiones y agradecimientos a quien consideran «la madre del pueblo mexicano», y continúan arribando a la Basílica con cobijas y bufandas para protegerse del frío.

Ante la llegada de peregrinos, la mayoría de las escuelas ubicadas en las inmediaciones de dicho recinto suspendieron labores desde este martes, situación que se prolongará hasta mañana por la celebración a la Virgen de Guadalupe.

Las calles aledañas servirán de hospedaje para la gran cantidad de personas que continúan llegando a La Basílica, que es una de las más visitada en el mundo; los peregrinos saben a lo que vienen y aún cuando ya pasó la hora de la comida, muchos siguen disfrutando de sopas instantáneas, esquites y otros alimentos que ofrecen vendedores ambulantes en las inmediaciones de la Plaza Mariana.

La explanada parece un rompecabezas de tiendas de campaña de todos los colores; los que llegaron primero alcanzaron buen lugar y no tienen la intención de moverse sólo hasta escuchar las mañanitas a La Guadalupana. Algunos grupos de danzantes ofrendan su cansancio; el humo de copal se eleva en discretas pero potentes columnas llenas de bendiciones a la Virgen.

En las faldas de las capillas más antiguas y en las orillas de la explanada hay puestos que ofrecen atención médica, orientación de la Procuraduría Federal del Consumidor y otros tantos que anuncian por altavoces nombres de personas extraviadas y el punto de encuentro donde los esperan sus familiares.

Karina viene de Ixmiquilpan, Hidalgo, con un contingente de al menos 150 personas de la iglesia de su entidad, salieron desde ayer a las 11:00 horas para llegar este martes a las 18:00 horas, asistieron a misa y ahora renuevan energías para volver a casa con caldo de pollo y verduras que prepararon otras mujeres del grupo; se irán caminando este mismo día, y esperan arribar a su casa durante la madrugada.

Simón Lozano tiene más de 60 años de edad, viene en bicicleta desde el municipio de Santiago de Anaya, Hidalgo, la congregación con la que se acompaña consiste en tres tráileres y mientras su esposa busca un espacio vacío para poner un montón de cobijas en la Plaza Mariana, él recuerda que su primera peregrinación fue en 1956.

«Me prometí nunca dejar de venir a cantar las mañanitas», con voz entrecortada y lleno de emoción señala que viene porque «nunca le acabaría de pagar todo lo que me ha dado, por el sol, por el aire, por mi familia, por mis nietos que ahora me acompañan».

Salieron de su municipio desde este martes a las 4:00 horas, luego de casi 12 horas pedaleando llegaron al Cerro del Tepeyac, donde hace más de 400 años la Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego, para pedirle que edificara una iglesia en la Sierra de Guadalupe.

Yerika Solís vive en el municipio de Chietla, Puebla, con el Club de Corredores Corazón de Jesús, es madre y viene acompañada de su pequeño hijo de ocho años de edad; los dos corrieron por varios turnos y salieron de su casa a las 20:00 horas del lunes para llegar al recinto Guadalupano este martes a las 10:00 horas.

Ahora esperan escuchando misa al resto del contingente al interior de La Basílica; se van hoy, no se quedarán a las mañanitas «no nos da tiempo». «Venimos cansados, el frío hizo de las suyas anoche pero venimos movidos por la fe, tuvimos que ahorrar para venir, para pagar los autobuses y combis que nos traen y poder bajar a correr».

Para llegar a la Basílica gastó unos dos mil pesos, ello sumado a los gastos para pasar el día, comieron hamburguesas en una cadena estadunidense de restaurantes, tiene 29 años pero viene desde los 18. «Ella es todo para mí, le tengo mucha fe, cualquier cosa que necesito es con ella, le vengo a agradecer que me ha hecho una persona muy fuerte, he sacado a mis hijos adelante yo sola y siempre le he pedido ayuda a ella», subraya.

De acuerdo con información de la alcaldía Gustavo A. Madero, se han desplegado más de ocho mil 500 servidores públicos para garantizar la atención y seguridad de la ciudadanía.

Según su último informe, se han brindado mil 759 atenciones médicas menores, sólo una persona requirió traslado al Centro de Salud por síntomas de aborto y se han establecido 30 módulos médicos en el cuadrante que abarca desde Avenida Insurgentes hasta Ferrocarril Hidalgo y desde Avenida Cantera y San Juan de Aragón hasta Euzkaro y Avenida Talismán.

Añadió que personal de la Dirección Jurídica y de Gobierno de la alcaldía y la Procuraduría Federal del Consumidor continúa con la supervisión y ordenamiento de más de 250 puestos de comercio en vía pública y 750 locales comerciales en las inmediaciones de la Basílica de Guadalupe, para que se respete la normatividad.

Agregó que de acuerdo con el reporte de áreas operativas concentradas en el centro de mando «Base Cosmos», del 1 de diciembre hasta las 15:00 horas de este martes, había una afluencia total de cinco millones 828 mil personas en las inmediaciones de la explanada de La Basílica y plazas, calles y calzadas de los alrededores del centro de la alcaldía.

No obstante, la llegada de visitantes que quieren presenciar las mañanitas a la Virgen de Guadalupe es nutrida, y los sistemas de transporte público como el Metro y Metrobús, que cerraron las estaciones cercanas a la Plaza Mariana, continúan arrojando un buen número de personas, que impulsadas por la fe y cargando comida, cobijas y figuras de la Virgen en diferentes tamaños, vienen a agradecer, a pedir y a cantar su amor a La Guadalupana.

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