CIUDAD DE MÉXICO.- El Segundo debate de candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México se distinguió por los ataques de todos los frentes en contra de Claudia Sheinbaum, a quien acusaron de negligente y corrupta.

Piedra angular de esos blancos fue el colegio Rébsamen, donde murieron decenas de niños en el sismo del 19 de septiembre, y por cuya irresponsabilidad la aspirante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) debiera ir a la cárcel y a un proceso.

El priísta Mikel Arriola prometió, una vez llegado al poder capitalino, encabezar una investigación a fondo para procesar “ustedes ya saben a quien” por la estela de corrupción dejada en la delegación Tlalpan.

Junto con él, Alejandra Barrales, candidata de la alianza Por la CDMX al Frente (PAN, PRD, MC) prometió hacer justicia a los cientos de damnificados de los sismos de septiembre, entre ellos los del colegio Rébsamen.

En lugar de atender a las víctimas y a los deudos, recordó la senadora con licencia, Sheinbaum desistió de comparecer a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y ese mismo día se lanzó de candidata por la ciudad en busca de fuero.

En su turno, la predilecta de Andrés Manuel López Obrador, dijo en referencia directa a Barrales, es criminal utilizar las desgracias de las víctimas de los seísmos para hacer campaña política en busca de votos por la victoria.

 

Sobre el caso Rébsamen , la aspirante del Frente reprodujo un audio de un supuesto padre de familia, quien reclama justicia por la muerte de 25 personas en el pasado sismo del 19 de septiembre.

En otro orden, Sheinbaum quien abrió el encuentro electoral, y propuso potencializar al turismo por medio de la cultura, por lo cual impulsará 12 festivales culturales en la capital.

Por su parte, Mariana Boy, del Partido Verde, fue otra vez la aspirante más brillante y con propuestas más concretas para la ciudad, mientras que Marcos Rascón, Purificación Carpinteyro y Lorena Osornio pasaron de noche en el ejercicio democrático.

En cuanto al tema de la salud, todos los candidatos propusieron lo mismo: más medicinas, más hospitales, etc, etc…

Por último, todos las aspirantes dieron sus razones para votar por ellos, siendo la abanderada de Morena quien invocó a su mentor, Andrés Manuel López Obrador, para concluir su despedida.

En general, el ejercicio resultó bastante anodino y un poco más aburrido que el primer encuentro. Sin embargo, al final y como ya es costumbre, todos se declararon ganadores, siendo el elector quien tendrá la última palabra.