INCREIBLE-. Cuando nació como “el peor noticiero de la radio”, dicho por el propio conductor y sus colaboradores, se transmitía y se sigue transmitiendo de 13 a 13.30 horas de lunes a viernes, entre el noticiero de espectáculos de Maxine Woodside y el del “ticher” Joaquín López Dóriga, por la 103.3 de frecuencia modulada

Para los radiófilos como ya saben quién, es obligación por convicción escucharlo cuando el tiempo lo permite, pero el motivo de esta entrega es descubrir que a menos de tres meses de gobierno, los conductores de “La Una” dejan de ser panegiristas del peje. Ayer lo cuestionaron como nunca.

Lo menos que le dijeron es que no fuera “chillón”, por la resistencia que el mandatario ha encontrado en los legisladores de otros partidos para aprobar, como la concibió el presidente, la serie de reformas para crear la Guardia Nacional, pero se siguen escuchando reclamos del tabasqueño por la actitud opositora de legisladores panistas, priistas y perredistas.

Seguramente el mandatario y sus alfiles, Monreal en el Senado y Tendido, perdón, Delgado en la Cámara Baja lo lograrán. La incógnita es conocer la estrategia para conven$er a los opositores. Antaño se hablaba de “cañonazos” de 50 mil pesos, pero esa cifra es muy pobre para los tiempos que se viven por lo que en caso de persistir el estilo deberán ser de más ceros esos cañonazos.

De algo puede estar seguro, quienes cambien no lo harán gratis, pues incluso podrán ir de por medio algunos cargos a futuro o resultados de comicios estatales próximos, todo cabe.

Conste que es una suposición, -o un supón como dirían los de La Una”-, cuyos conductores encabezados por Chumel Akerman Torres dan envidia por la informalidad del lenguaje que emplean para dar las noticias. Con esa misma informalidad abordan temas, cuestionan a todos los funcionarios, esos a los que antes solamente elogiaban.

VIOLENCIA-. En el sexenio pasado cualquier pérdida de vida se agregaba a la cuenta del presidente de la república. Datos de diversos organismos reportan alza generalizada a la violencia, asaltos, feminicidios y pérdida de vidas en general. Se ignora si las nuevas cifras rojas del país ahora se acrediten al presidente de la cuarta transformación o de plano carezcan de paternidad.

No cabe duda que los tiempos ca