TAPACHULA, Chis.- Los gritos se escuchaban a distancia.

Decenas de detenidos en estaciones migratorias, desesperados por el hambre, la mala atención, los niños enfermos, los piquetes de zancudo y calenturas que anunciaban paludismo, no aguantanan la desesperación.

El albergue temporal de la Feria Mesoamericana, ubicada al sur de esta localidad, se ha convertido en un calvario de encierro para los migrantes de África y Haití que llevan semanas en espera de sus documentos migratorios.

Imágenes dramáticas se pudieron observar esta mañana, cuando un muro de elementos de la Guardia Nacional, federales y guardias privados impidieron la salida de los extranjeros.

Una mujer haitiana, se acostó debajo del portón principal y suplicaba ayuda para ella y un hijo de un año de nacionalidad chilena.

Los migrantes se mantenían sentados, acostados y otros tirados sobre el piso gritando “¡Libertad,  Libertad, libertad!”.