CIUDAD DE MÉXICO.- Las Chivas Rayadas del Guadalajara tienen el santo de espaldas: son casi de segunda, están descapitalizadas, no tienen orden institucional y para colmo deben 400 millones al Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Y deben pagar ese dinero casi de inmediato, determinó el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Adminsistrativa tras negarle un amparo directo, porque el adeudo lo arrastran desde hace varios años, desde el ejercicio fiscal 2010.
Por marrullerías no para el equipo de Jorge Vergara.
En aras de no cubrir este pendiente fiscal, sus abogados pretendieron llegar hasta la Sala Superior de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y llevaron su planteamiento hasta la máxima institución judicial del país.
Pero fue el mismísimo presidente, Arturo Zaldívar (23 de abril), quien desechó la atracción y la derivó a los tribunales colegiados, donde el Séptimo tomó la determinación que ahora da un dolor de cabeza más al llamado equipo más popular de México.
Los representantes legales del Guadalajara se mostraron bastante novatos, aunque sí audaces, pues en su alegato el ministro presidente contestó que no había ningún tema relacionado con la interpretacion constitucional y que por lo tanto no había elementos para llevar el caso hasta la Sala Superior.
En lugar de esta marrullería, se desprende de información adelantada por Reforma en base a la sentencia del Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, las Chivas se enfrentan a riesgos de embargo para hacer efectivo el pago de impuestos.
Otros asuntos del Club Deportivo Guadalajara, de Jorge Vergara y de Onmilife se encuentran en litigio.