CIUDAD DE MÉXICO.- La sicosis no tiene para cuándo.

Contra el discurso oficial, que pide calma, el abasto de gasolina no se regulariza y los automovilistas forman largas filas y tienen una larga espera antes de llegar.

Y cuando por fin los atienden, la reciben racionada -máximo 20 litros o 500 pesos por persona- y a precios de abuso… casa a 22 pesos el litro.