La legislación oportunista

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–De veras, a veces cuesta mucho tragarse el sapo, me dijo un  diputado del Partido Verde cuyo voto de mañana será favorable a la ley para prohibir los delfinarios y los espectáculos con mamíferos marinos.  Un  atropello más de la legislación chatarra.

Como se sabe mañana será votada una iniciativa por medio de la cual los delfinarios del país tendrán la misma condición actual delos circos: se verán impedidos de explotar mercantilmente a los animales. Con ese mismo criterio pronto cerrarán los hipódromos, galgódromos, carretas de trotones y –obviamente—las plazas de toros.

Cuando el oportunismo legislativo ya no encuentre animales para proteger y las condiciones ecológicas en general del país se hayan agravado ante los ojos indiferentes de los “animalistas”, es decir, cuando se acaben los bosques y se ensucie la poco agua restante; se haya erosionado el suelo y se hayan contaminado las costas y el “fracking” haya hecho lo suyo en busca de gases y lutitas, a estos legisladores chatarreros ya no les ladrará ni un perro.

Mientras tanto vale la pena analizar los argumentos del insólito doctor Sesma, quien en nombre del partido Verde se ha permitido publicar sus desafíos a la lógica:

“ (EoL) se ha dicho que con la prohibición de los delfinarios se afectaría económicamente a empresarios y empleados, lo cual también es una mentira. El cierre de estos lugares no ocurrirá de la noche a la mañana, sino que se permitirá que sigan funcionando mientras los delfines, leones marinos y otras especies de mamíferos marinos que actualmente tienen en cautiverio lo permitan.

“…Es un hecho que la derrama económica generada por los delfinarios representa apenas un pequeño porcentaje de lo generado en conjunto por la actividad turística y que los empresarios contarán con muchos años para poder adecuarse a nuevas actividades comerciales.

“Ello sin dejar de mencionar que los delfinarios generan alrededor de 130 millones de dólares al año, por lo que cuesta mucho trabajo entender que un sector con esa capacidad económica no tenga el potencial para innovar e idear nuevas formas de negocio que no impliquen la explotación de animales. Además, ningún criterio económico puede estar por encima del bienestar y la vida de un ser vivo”.

O sea, la pesca, la ganadería, la avicultura, la siembra de camarones, la engorda de ganado, la porcicultura y todo lo demás, son actividades cuyo criterio económico es injustificado a la luz del bienestar y la vida de los seres vivos.

Pero ni son los animales irracionales (diputados aparte) los únicos seres vivos de este mundo. Yo desconozco las iniciativas triunfantes de los verdes en cuanto a la protección de menores de edad en las redes de prostitución infantil.

No se sabe de sus actividades en contra de la trata de personas ni tampoco de la protección real de nuestros recursos naturales. Bueno, ni siquiera han intervenido de manera importante en las discusiones sobre la industria automotriz y la contaminación del aire.

Puro bla,bla,bla y mujeres voladoras en Quintana Roo.

Es más fácil emprenderla contra los circos, los delfinarios o las empresas del entretenimiento (pronto le llegará el turno a los hipódromos y; obviamente las plazas de toros) en lugar de hacer gobiernos capaces de controlar el deterioro ambiental, por ejemplo, en las humaredas interminables de la selva lacandona, en Chiapas y sus incendios degradantes de la flora y la fauna de ese lugar gobernado por un ecologista de ocasión.

No son capaces siquiera de limpiar el Sumidero.

Pero si al señor Sesma le preocupa tanto el universo contenido en esta frase suya, digna del mármol: “ningún criterio económico puede estar por encima del bienestar y la vida de un ser vivo”, le regalo  estos datos.

Si no los conoce ojalá llamen su legislativa atenci

ón . Si ya ha oído de ellos ojalá haga algo cuando termine de ocuparse de “Flipper” y sus amigos:

“…Se estima que cada año se venden cerca de cuatro millones de mujeres en el mercado sexual nacional e internacional con fines de prostitución y de esclavitud.

“Así́, que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el tráfico de personas afecta virtualmente a todos los países del mundo, donde la mayoría de las víctimas provienen de Asia, de las cuales alrededor de 225,000 víctimas son originarias del Sudeste Asiático y 150 mil  del Sur de Asia.

“En la actualidad, se considera a la ex-Unión Soviética como una de las nuevas fuentes del tráfico para la prostitución y la industria sexual, con alrededor de 100 mil personas que son traficadas cada año. Asimismo, se calcula que 75 mil personas o más provienen de Europa del Este, 100 mil de Latinoamérica y el Caribe, y cerca de 50,000 víctimas provienen de África.”

Y estos ocupados de los mamíferos marinos en cautiverio y no por las especies en real peligro de extinción como –por ejemplo—la Vaquita Marina del Mar de Cortés. Por algo será.

 

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