ACAPULCO, Gro.- La Arquidiócesis de Acapulco y la Diócesis de Chilpancingo rechazaron la versión de la Fiscalía General del Estado de Guerrero que vincula a un grupo delictivo con el sacerdote Germain Muñiz García, quien este lunes fue ejecutado junto con el cura Iván Añorve Jaimes, en Taxco.

En comunicados distintos, ambas instituciones eclesiásticas reiteraron que la convivencia entre Muñiz García y presuntos criminales fue por cuestiones de trabajo, ya que el presbítero estuvo por cinco años en la zona de Mezcala.

“Las fotografías que aparecen en las redes sociales, donde se ve al padre Germain flanqueado por personas armadas y encapuchadas, por testimonio de Mons. Salvador Rangel, fueron tomadas una ocasión en que el padre pasaba por ese camino para ir a atender comunidades de su parroquia. No son prueba de que este sacerdote se encuentre involucrado en el crimen organizado”, se lee en el boletín de la Arquidiócesis de Acapulco.

Dicha institución agregó que los cuatro sobrevivientes del ataque armado (la hermana de Germain, un profesor, un pescador y una química) negaron que hubo algún tipo de conflicto en la fiesta a la que acudieron, tal como afirman las autoridades estatales.

Por su parte, la Diócesis de Chilpancingo puso en duda que en el baile al que asistieron las víctimas estuvieran presentes miembros de tres organizaciones criminales distintas, de diferentes estados, ya que no hay “reportes de algún enfrentamiento entre ellos”.

Por ello, pidieron a las autoridades realizar investigaciones “objetivas, verídicas y apegadas conforme a derecho”, para esclarecer los hechos “sustentándolos en pruebas fehacientes y verídicas” para no dañar la reputación del prelado.

Asimismo, solicitaron una copia completa y certificada de la carpeta de investigación para poder hacer el seguimiento correspondiente del caso.