CIUDAD DE MÉXICO.- Las filas para conseguir llenar el tanque de los vehículos se mantienen cerca de las gasolineras y se extienden varias cuadras causando tráfico en las calles de la ciudad y algunas peleas.

Como la ocurrida en la estación de servicio de Río Churubusco y Tezontle, alcaldía Iztapalapa, donde personas formadas  hicieron valer su lugar a patadas y puñetazos, mientras miembros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) no podían controlarlas.

Hay incluso personas que se mantienen alerta a la llegada de la pipa para lograr ser de los primeros en conseguir el hidrocarburo. Tal es el caso de la gasolinera Hidrosina ubicada en avenida Nueva León, en el cruce con la avenida Sonora.

Desde que llegó la pipa a las 6 de la mañana, se registró una fila que por la tarde ya se extendía hasta la calle Citlaltépetl, una distancia de aproximadamente un kilómetro.

Roberto Valencia, trabajador de la zona, acudió al lugar a pie para cargar combustible en galones, ya que el vehículo que utiliza para su trabajo se quedó sin gasolina en días pasados.

“Yo digo está bien, yo creo que si hay algo bueno en esta situación es que eso vaya para bien”, dijo respecto a las fallas en el suministro de hidrocarburo.

La situación se replica en la gasolinera ubicada en Insurgentes Sur y Viaducto Miguel Alemán, en donde la última pipa tardó 12 horas en llegar. Empleados del lugar aseguraron que una vez que la pipa se hace visible es cuando los usuarios comienzan a formarse para recargar su tanque.

“Estamos igual, a espera de que vengan las pipas, se acaban, no sabemos ni cuando lleguen”, dijo Luis Jiménez, encargado de la gasolinera.

Trabajadores de las estaciones de recarga de combustible dijeron que este desajuste en el suministro también afecta en sus propinas, un porcentaje importante de su sueldo.

 

Quadratín México