QUE LE PIENSE-. Asunto de máxima prioridad y urgencia debe ser la recomendación múltiple del Senado a la SEMARNAT, CONAGUA y el propio presidente de la república para detener de inmediato la instrumentación de 10 decretos relacionados con aires privatizadores del agua.

Si de por sí ya todo se le enjuicia, ignorar la recomendación senatorial sería el peor escenario para la administración federal feneciente, máxime que al futuro relevo todo se le aplaude, hasta la parcialidad de una consulta cuyo resultado está más que cantado, Santa Luccía, así en italiano.

En su sesión de ayer, la Cámara Alta acordó por unanimidad, sin ningún voto en contra y sólo 15 abstenciones, enviar un exhorto al ejecutivo parar todo lo relacionado al levantamiento de vedas en diversas cuencas hidrológicas del país, unas 300 aproximadamente, pues impera en el sentir de los legisladores e incluso de la opinión pública, que ha indicios de privatización.

Por eso se citó a la brevedad posible la comparecencia de los titulares de la CONAGUA Roberto Ramírez y de la SEMARNAT Rafael Pachianno, para explicar ampliamente todo lo relacionado a estos 10 decretos presidenciales, que deben pararse desde ya piden los senadores.

Por si el llamado de los senadores fuera poco, las redes sociales están muy activas alertando a la gente a externar su oposición a estos intentos privatizadores. Al actual gobierno le conviene hacer caso, máxime si hay percepción popular equivocada sobre el tema, pero no hacerlo equivaldría a dar al próximo gobierno un argumento más de futuras descalificaciones.

CONSULTA-.Para demostrar que hay planeación anticipada, fue hasta ayer cuando MORENA, su guía y demás voceros, informaron que además de la doble pregunta sesgada para escoger el lugar del nuevo aeropuerto, agregarán más interrogantes para que el pueblo opine acerca de la construcción de refinerías y el tren maya en el sureste del país.

Una consulta por obras en las que el presidente electo ha demostrado interés e inclinación de sobra, sobre todo en cuanto al aeropuerto y por si fuera poco ayer lo reiteró en una de sus muchas visitas de agradecimiento en el norte del país. Con esa “parcialidad” que presume tener, seguro que el tabasqueño ya tiene hasta el resultado de esa consulta triple.

Esto es que dirá sí a Santa Lucía, sí al tren maya y sí a los refinerías. Al tiempo.

Lo que pasa es que esa consulta se hará en municipios filopejistas, sin material ni papelería de seguridad y al frente de las urnas estarán preferentemente personas simpatizantes de la cuarta transformación, -o al revés-, pero como sigue siendo tiempo del nuevo mesías, adelante.