• Grito de batalla de Elba Esther para recuperar el SNTE
  • Busca darle gobernabilidad a su socio López Obrador
  • AMLO proyecta cambios en su equipo y de estrategia

Ya está el grito de batalla:

¡Por la dignidad de los maestros!

Es, podría pensarse, continuidad de otro histórico:

¡Al maestro no se le amenaza!

Más aún:

¡Al maestro se le respeta! -pregonó aquel 6 de febrero de 2013 y su grito de batalla la condenó a la aprehensión, al encarcelamiento, a una larga batalla jurídica.

Hoy, con la victoria moral y legal, signos de su libertad, Elba Esther Gordillo va por la reivindicación política y sindical con una estrategia muy bien planificada.

Los abogados harán su parte.

Mientras tanto, ella opera con el viejo sueño de reagrupar a un gremio cuyas costuras comenzaron a romperse en los ochenta con la disidencia de la Sección 22 y la aparición de la Coordinadora.

Las negociaciones correrán por cuerdas separadas, pero con un interés supremo: dar gobernabilidad a la administración de su aliado Andrés Manuel López Obrador.

Ojo: es el objetivo político porque sin el magisterio el futuro presidente no tendría el control del país y menos dar cumplimiento a su palabra.

Aquí aparece la vía:  la anulación de la reforma educativa, clamor de centistas y cada vez más sentistas.

FACTOR DE GOBIERNO PARA AMLO

Elba Esther Gordillo vive en estado de ventura.

No de gracia, condición divina consagrada de preferencia para la infancia, pero sí con la gracia concedida por su nuevo socio político, Andrés Manuel López Obrador.

Está lista y libre para regresar.

No corre la suerte de quienes en su momento, antes de ella, fueron considerados amos y tiranos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Manuel Sánchez Vite nunca pudo recuperarlo y Carlos Jonguitud Barrios murió resentido por su defenestración pero debió vivir agradecido el resto de su vida con La Maestra.

Porque cuando ella fue llevada por Manuel Camacho a Los Pinos para suceder a Jonguitud Barrios, tuvo una sola petición -¿o condición?- para Carlos Salinas:

-Que el maestro Jonguitud Barrios no corra la misma suerte de Joaquín Hernández Galicia, el hasta 1989 todopoderoso dirigente del gremio petrolero.

-Concedido -aceptó Salinas, y ordenó a Fernando Gutiérrez Barrios desterrarlo a Estados Unidos.

-Ni siquiera me dieron tiempo de ir a mi casa por ropa y mi esposa ya me esperaba en el aeropuerto -me dijo Jonguitud a su regreso.

Pero vivió libre y murió libre, aunque muy resentido.

Elba Esther Gordillo está en otra situación: está libre, reivindicada y va a recuperar todo su capital gremial y económico y se dispone a ser factor de equilibrio al nuevo gobierno.

AMLO HARÁ AJUSTES EN SU EQUIPO

1.- Andrés Manuel López Obrador dio la orden a su equipo de llenar los espacios mediáticos.

Nada difícil para él, pues es su especialidad y el actual gobierno naufragó en comunicación e imagen.

Cada vez se verá más activismo y, ojo, prepara reubicaciones en su equipo cercano y por ello cambios de estrategia.

2.- Puede haber polémica y desvío de recursos para damnificados en algunas dependencias.

No en el Infonacot, donde se han entregado más de tres mil millones de pesos a más de 28 mil jefes de familia, anunció su director César Martínez Baranda.

Y 3.- a propósito de desvíos: en varios estados se venden uniformes repartidos por las autoridades.

En Sinaloa no.

El gobernador Quirino Ordaz supervisa personalmente su entrega a 975 mil niños con inversión de 280 millones de pesos.

Además, para multiplicar beneficios negoció con empresarios descuentos significativos.