CIUDAD DE MÉXICO.- Activistas de Greenpeace se reunieron a las afueras de un centro comercial al sur de la ciudad con su campaña “Plastic Attack” donde evidencian el exceso de este material-

Exigen a las marcas de consumo que ofrezcan alternativas para que disminuya el impacto que vulnera a las especies marinas.

Muchas personas, al ver la manifestación, optaron por retirarse para no ser víctimas de violencia o ser acusadas de participar en la destrucción del planeta.

Más allá de sus protestas, no aportan nada para la convivencia y el saneamiento del mundo y, en el caso específico de México, para reducir la contaminación y la preservación de los recursos naturales.