POR ELEAZAR FLORES

NI CONTRAFDECIRLO-. Apueste doble contra sencillo que la “sesuda” legislación del Senado de la república propondrá al autor de la cuarta transformación una terna para Fiscal de la República,  en la que aparecerán candidatos carnales, Bernardo Bátiz, Leonel Godoy y Alejandro Hertz.

O sea que se hará a plena satisfacción del mandatario, faltaba más no complacerlo.

En el último año del peñismo no se pudo elegir al fiscal general de la república, de ahí que sólo se haya designado a un encargado del despacho. El motivo principal es que el  candidato propuesto para fiscal, -un académico de altos vuelos-, se le descubrió una relación cercana con el presidente de la república, naciendo desde entonces el término de “fiscal carnal”.

Verdad o mentira, lo cierto es que en el último año hubo sólo un “encargado del despacho” y fue quien tuvo que enfrentar líos delicados como el presunto espionaje político al entonces candidato presidencial panista Ricardo Anaya en asuntos de enriquecimiento ilícito o poco convincente, así haya sido producto de parentesco político con los suegros del candidato.

NOVEDAD-.Tan pronto se supo de la esperada victoria del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, e incluso desde antes, se manejaron algunos posibles candidatos a la fiscalía general de la república. Hubo muchos nombres pero en todas las listas estaban los “carnales” del tabasqueño, Bernardo Bátiz y Leonel Godoy. Al último apareció Alejandro Hertz Manero.

Cualquiera de los tres que quede, -y seguro alguno de ellos será el “bueno”-, son personas muy ligadas al presidente de la república, pero como los legisladores morenos son mayoría tanto en el Senado como en la Cámara Baja, se han olvidado las quejas de los partidos minoritarios de que en la fiscalía quedará un “fiscal carnal”, como antes se señalaba con dedo flamígero.

Nada contra los juristas Bernardo Batiz, Leonel Godoy e incluso Alejandro Hertz Manero pues la tripleta ha dejado constancia de trabajo en los distintos cargos que han tenido en su larga carrera política en primeros planos y siempre cerca del tabasqueño, salvo Alejandro que antes estuvo con un presidente panista, pero no ha sido el primero, ahí está Alfonso Durazo.

Lo cuestionable es hoy la sumisa actitud legislativa no de los morenos de quien hay que entender su docilidad, sino de los de los legisladores de los demás partidos. Algunos, mejor dicho pocos, han levantado la voz, lástima que como son minoría mínima, no tendrán éxito en sus posturas, por lo que hay que irse preparando para tener un fiscal carnal.

Sería noticia que ninguno de los tres fuera el propuesto por el mandatario, máxime en estos tiempos de barredora morena.