TODO POR KRAUZE-. En el vendaval informativo cotidiano que inicia con las “mañaneras” presidenciales, nadie o para no generalizar, pocos reparan o reparamos en los errores “minúsculos” del lenguaje político que se comete ante una lastimosa indiferencia.

Es injusto generalizar errores de lenguaje en declaraciones o uso de tribunas pues por ejemplo el octogenario Porfirio Muñoz Ledo cuida sus expresiones, que se entiendan poco por su ronquera es otra cosa, lo imperdonable es que el padre de la cuarta generación hasta reitere sus errores.

Para responder a las inconformidades en contra de los puntos de vista del intelectual Enrique Krauze Kleinbort publicados en un diario capitalino, el presidente Andrés Manuel López Obrador en su mañanera del lunes, hasta en dos o tres ocasiones pronunció incorrectamente en presente de indicativo el verbo financiar, diciendo FINANCÍEN, así, con acento prosódico en vocal débil.

Vino a colación lo de FINANCÍEN cuando el mandatario dijo respetar la forma de pensar de todos los intelectuales, los neoliberales o los conservadores; pero aprovechó para pedir entonces que sean los neoliberales o los conservadores quienes “FINANCÍEN” a sus intelectuales. Si lo duda, usted que está pendiente de noticieros radiofónicos o televisivos podrá constatarlo.

Viviendo o sufriendo el país y los mexicanos tantos y tan fuertes problemas de violencia, inseguridad, carestía y demás, podría pensar que es una minucia poner atención en la forma en que habla Andrés Manuel López Obrador pero no es así, se trata del jefe de estado y presidente de la república mexicana, antaño con fama de tener clase política preparada y culta.

Para defender la causa de la cuarta transformación, los filpopejistas podrán invocar errores cometidos por otros políticos y no les faltará razón, de sexenios anteriores y el actual, pues por desgracia se viene convirtiendo en una constante antes de mejorar. Sin embargo esto no debería ser un consuelo para el tabasqueño quien aspira no cometer ningún error de sus antecesores.

Errores recientes fueron los de los ex presidentes Vicente Fox con su José Luis Borges,el “aiga sido como aiga sido de Alejandro Encinas y el resbalón de Enrique Peña, destacando el de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2012 y en cuanto a ministros de estado, sobresale el “ler” del burgomaestre titular de la SEP Aurelio Nuño, corregido por una alumna de primaria.

No sobrarían algunas lecciones de lenguaje hablado para el primer mandatario pues sus colaboradores deberían dimensionar que esos discursos llegan a casi todo el continente americano por eso de la magia de la televisión.

Soberbios por el apoyo de 30 millones de votos los filopejistas urgen mejorar todo.