DE REVERSA PAPI-. Algo o mucho debe andar mal o pésimo en el nivel básico de educación pública, -preescolar, primaria y secundaria-, si recordamos que la no reprobación se decretó desde la década de los noventas, coincidiendo con la supresión de materias como Civismo e Historia.

El colmo de los colmos es el anuncio de la SEP consistente en que ahora los alumnos de segundo y tercero de primaria pasarán año tan solo con asistir, sepan o no, y de tercero a sexto algo parecido, con un poco de más exigencia en Español y Matemáticas, pero hasta ahí. El acuerdo de la SEP se finca en “quitar carga administrativa a los docentes”.

Se ignora si tanta consideración de la Secretaría de Educación Pública incluye a los “responsables y sufridos” mentores de la CNTE que se la pasan en manifestaciones o bien en negociaciones políticas con las autoridades o los legisladores, buscando justamente abrogar la “ley Peña” que les señalaba la evaluación para demostrar idoneidad en el desempeño de su ministerio.

Inexplicablemente, incluyendo los medios-, a los centistas no se les interroga qué hacen sus alumnos mientras ellos están lejos de la escuela y de las aulas y cerca, muy cerca, de las plazas cívicas de sus entidades y de la capital del país así como de las principales avenidas, bloqueando el tránsito o bien, frente o dentro del palacio legislativo para negociar prebendas.

Ante tanto relajamiento educativo ordenado desde la SEP, procede recordar que la OCDE, organismo del que nuestro país forma parte, ubica a México entre las naciones de mayor rezago y prueba de ello son los últimos lugares que se ocupan tras conocer los resultados de la prueba ENLACE, una de las tres evaluaciones de carácter internacional.

Con la orden de que los alumnos pasen año sepan o no a cambio de que sólo asistan al aula, los índices de aprovechamiento bajarán más de lo que vienen bajando en la última década. Eso sí, los diputados de MORENA hasta presumen ante los dirigentes de la CNTE que “el presidente es su mejor aliado, no les fallará”, según prometió ayer el diputado Mario tendido, perdón Delgado

De todo lo expuesto, hasta los más comprensibles padres de familia concluyen que seguramente siempre pero nunca como ahora, la Coordinadora de Trabajadores de la Educación, CNTE, tiene arrodillado al gobierno federal seguramente sabedor de que en campaña los mentores prometieron votar por la cuarta transformación.

La niñez y la juventud estudiosas, cuando profesionistas salgan al mercado laboral, se enfrentarán a la realidad, más cruda y dura si en las aulas fueron de los que pasaron grado escolar sin saber.