DALLAS.- El actual representante federal Beto O’Rourke podría hacer historia y convertirse en las elecciones de este martes en la nueva súper estrella del Partido Demócrata en Estados Unidos, al tener posibilidades de vencer en las urnas al poderoso senador republicano por Texas, Ted Cruz.

De ganar O’Rourke, de 46 años, estaría haciendo un hueco en el sólido bloque de los republicanos en Texas, donde ningún demócrata ha ganado un puesto público estatal desde hace 24 años.

Un triunfo la noche del martes, lo estaría catapultando cómo un futuro aspirante la presidencia de Estados Unidos. De acuerdo con las ultimas encuestas, sus posibilidades de ganar la elección son reales, al ubicarse entre tres y cinco puntos de distancia de Cruz, algo inimaginable en el escenario político de Texas.

Desde que inició su campaña al Senado en marzo de 2017, O’Rourke se ha convertido en una celebridad y es quizá actualmente uno de los candidatos demócratas más conocidos en todo el país.

Su popularidad se debe en parte a que es un candidato carismático que con frecuencia suele ser comparado con la atractiva personalidad de Barack Obama o la del senador Robert Kennedy. Con quien incluso ha llegado a ser comparado físicamente.

O’Rourke ha logrado hacer una campaña sorprendentemente efectiva, especialmente entre los jóvenes votantes que comulgan con muchas de sus ideas, como el promover la atención médica universal, ampliar con becas las oportunidades de educación superior y la legalización de la marihuana entre otras.

A lo largo de los últimos 18 meses, O’Rourke ha visitado todos los 254 condados de Texas, la mayor parte conduciendo su propio vehículo pick-up, tocando miles de puertas y manteniendo al mismo tiempo la difusión de sus actividades a través de un inteligente manejo de las redes sociales.

O’Rourke le ha apostado a efectuar continuas transmisiones en vivo a través de Facebook y otras redes, mientras hace campaña en lugares remotos recitando su mismo discurso de oposición a las políticas de Trump y de su contendiente el senador Cruz.

O’Rourke no ha contratado para su campaña a ningún consultor político ni a ningún encuestador y sin aceptar dinero de los denominados Comités de Acción Política (PAC), que con frecuencia representan intereses de grandes compañías o de grupos, ha logrado recabar más fondos que ningún otro candidato en esta elección.

La competencia por el senado federal por Texas se ha convertido en la campaña política que más dinero ha involucrado este año en todo Estados Unidos. O’Rourke y Cruz han superado los 110 millones de dólares en recaudaciones.

Sin embargo, O’Rourke ha recaudado 70.4 millones desde que inició la campaña lo que supera con creces la recaudación de fondos por parte de Cruz, quien ha recolectado 40 millones de dólares desde el comienzo de su ciclo electoral en 2013.

El estilo poco convencional de O’Rourke para hacer campaña le ha ganado miles de simpatizantes, incluyendo el apoyo de múltiples celebridades de Hollywood y de personalidades del mundo empresarial y político.

Medios de comunicación, tradicionalmente conservadores, como The Dallas Morning News y The Houston Chronicle, han respaldado su candidatura al señalar que aún cuando no favorecen muchas de sus posiciones, han encontrado en O’Rourke el lenguaje de conciliación política que el país requiere en este momento de división.

Robert O’Rourke nació en El Paso, Texas, el 26 de septiembre de 1972, hijo de un empresario propietario de una tienda de muebles, que también fungió como juez del condado en El Paso.

Desde su niñez adoptó el apelativo de Beto, usado en español para denominar a las personas que se llaman Roberto. O’Rourke habla fluidamente el español.

Su educación hasta preparatoria fue en El Paso y en 1995 se graduó de la Universidad de Columbia con una licenciatura en artes e inglés. Tras graduarse comenzó a trabajar en una compañía especializada en el traslado de piezas de arte al tiempo que participaba en una banda de música punk, bautizada como Foss.

En 1998, O’Rourke, entonces de 26 años, se emborrachó y chocó su camioneta contra otro automóvil. Luego trató de huir del lugar antes de ser arrestado. Los cargos fueron desechados poco después. Sin embargo, el incidente de hace 20 años, ha pasado a ser un arma de campaña en su contra por parte de sus opositores.

En El Paso, O’Rourke fundó una compañía de software y se casó con Amy Sanders con quien ha procreado tres hijos y quien actualmente opera la empresa, mientras él se dedica a sus responsabilidades como congresista y candidato.

Su debut en la política fue en 2005, cuando se postuló para regidor de la ciudad de El Paso y ganó promoviendo una reforma para desarrollar el centro de la ciudad, convirtiéndose en uno de los regidores más jóvenes en la historia de esta comunidad fronteriza.

Beto permaneció como regidor hasta 2012, cuando se postuló para competir en la primaria demócrata contra el representante federal Silvestre Reyes a fin de representar el distrito federal 16 por El Paso. O’Rourke ganó la primaria y después la elección general contra la republicana Bárbara Carrasco.

Desde entonces y a lo largo de seis años, O’Rourke ha representado a uno de los distritos con mayor concentración de población hispana.

O’Rourke ha dicho que comenzó a pensar en una candidatura al senado federal la noche en que Donald Trump se convirtió en presidente electo, en noviembre de 2016.