Por Eleazar Flores

¿INOCENTE?-. Como se vienen dando las cosas e informando puntualmente a satisfacción de la interesada, podría concluirse que Elba Esther Gordillo Morales es tan “inocente” como la francesa Florence Cassez, gracias o por culpa del famoso y bendito “debido proceso”, con fallas y demás.

De la millonaria fortuna de la chiapaneca nadie habla, sólo de sus rivales, hoy derrotados.

FORTUNAS-. Un profesor federal, como la es doña Elba, en el mejor y más legal de los casos tiene un salario mensual estimado en unos 60-80 mil pesos, de supervisor para abajo, terminando el escalafón docente en el profesor de grupo cuyos emolumentos se estiman entre 15 y 25 mil pesos, esta última cifra asignada a quienes sin ser docentes ganaran plaza con la “reforma educativa”.

De acuerdo a escalafones de antes que podrían ya ser suprimidos, los quinquenios permiten al docente ir aumentando su sueldo mensual, además de estímulos por superación académica, cursos, diplomados y demás. La enumeración anterior obedece a interrogantes del grueso del magisterio federal que busca explicaciones de la cuantiosa fortuna de Gordillo Morales.

Algún Inmueble  en Estados Unidos, casas y departamento en zona cara de la ciudad de México, como Polanco, donde pasó detenida los últimos días antes de lograr su libertad total, son pocos de los muchos bienes inmuebles que se le adjudican a Elba Esther Gordillo, según publicaciones periodísticas, además de las obras de arte cuyo destino parece estar en litigio.

No se habla de joyas, bolsas e indumentaria cara que la chiapaneca lucía en los eventos públicos a los que asistía como representante del sindicalismo magisterial.

Para tener lo anterior supongo que era y es insuficiente un salario del docente mejor pagado. Entonces no es inocente preguntar el origen de tanta fortuna, si se recuerda que la profesora controlaba, -eso dicen-, las cuotas millonarias que la secretaría de Hacienda daba al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, todo legalmente registrado.

Del “caso Elba Esther” se olvida que aún hay personas encarceladas, Isaías Gallardo, José Manuel Díaz Flores y Nora Guadalupe Ugarte. El que algunos medios lo olviden suele suceder, pero la autoridad debería explicar la situación jurídica de estos inculpados, quienes seguramente no tienen recursos para contar con abogados las 24 horas del día como doña Elba Esther.

No exagero, pues la notificación de su libertad la dieron los trabajadores jueces casi a la media noche del martes y su liberación fue pasada la una de la madrugada del miércoles ¡qué eficiencia y rapidez!.

Cassez y Elba no las declararon inocentes, fueron fallas de instrumentación y la falta del “debido proceso”.  Bendito sea para la inculpada