El Zumbido del Moscardón

0
120

Alejandro Leyva Aguilar

Pienso que nunca ha sido sano que la Iglesia se entrometa en asuntos del Estado, eso ha causado retraso en el desarrollo de los pueblos, sobre todo de América Latina y ante todo, por curas católicos.

Es una certeza que en pleno siglo XXI, los curas católicos se siguen entromentiendo en la vida política de México, a pesar de que la Secretaría de Gobernación (SEGOB) lo sabe y debería prohibirlo.

Se entrometen tanto, que hay curas asesinados, secuestrados, vejados… y otros que ostentan un poder omnímodo, que ocupan para fines muy aviesos, como por ejemplo el gran negocio de los indocumentados.

Centrémonos entonces en el “adalid” de los migrantes, o sea en el “padre” Alejandro Solalinde Guerra que, sentando su base en Ciudad Ixtepec, Oaxaca junto a las vías por donde pasa “la bestia”, se ha convertido en un cura cuyas acciones tienen que poner a pensar a la SEGOB y a la Procuraduría General de la República (PGR) sobre sus presuntos nexos con el crimen organizado.

Un secuestro en la zona de la costa Oaxaqueña puede darnos luz al respecto de las actividades de Solalinde Guerra.

Los familiares del secuestrado quien no mencionaré por asuntos de seguridad, buscó a Alejandro Solalinde para que “intercediera” ante los secuestradores.

Días después y pagado el rescate con un “descuento”, el secuestrado estaba en su casa disfrutando con su familia, gracias a la oportuna intervención del “padre” Solalinde Guerra.

Historias como esa, se multiplican.Pero Alejandro Solalinde no sólo ha “encontrado secuestrados”, hay que recordar que él fue el primero en llegar a la conclusión de que los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, “habían sido calcinados en un basurero” y la pregunta es ¿cómo llegó a esa conclusión mucho antes de que el gobierno contratara expertos para resolver el caso?

Alejandro Solalinde dio detalles de lo que pasó con los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y, a pesar de tener información que posteriormente resultó corroborada por al menos dos autoridades distintas, sólo fue tímidamente requerido por la PGR para que les explicara lo que sabe.

No hace mucho, el “padre” Solalinde dijo que Javier Duarte de Ochoa gobernador con licencia de Veracruz, perseguido por fraude, “se escondía en un rancho en Chiapas”… en el aeropuerto de Tapachula, detuvieron a un hombre que llevaba consigo documentos migratorios falsos con la fotografía de Javier Duarte.

¿Coincidencia?, me parece que el “padre” sabe mucho más de que lo que dice y sólo avienta borregazos a la prensa, cuando debiera ser llamado por las autoridades para que revelara sus fuentes, sobre todo porque pareciera que esas fuentes tienen relación con el crimen organizado.

Alejandro Solalinde es un personaje que se ha dedicado los últimos años, a ayudar y hasta fomentar el paso de indocumentados en el Istmo de Tehuantepec, brindándoles ayuda al través de un albergue llamado “hermanos del camino” que la primera noche de su fundación en 2007 recibió a 400 indocumentados dándoles alojo y alimentación.

La labor “altruista” de Alejandro Solalinde es cuestionada por su incesante intromisión en los asuntos de la vida política de México, criticando al sistema desde el púlpito y con sotana, perdiendo credibilidad ante la opinión pública.

Sus recientes “premoniciones” sobre el destino de prófugos de la justicia o desaparecidos, lo ubican hoy en día como una fuente importante de información a la que ni el ejército, ni la PGR, ni las policías estatales y municipales, tienen acceso.Alejandro Solalinde es pues, una persona a la que la PGR debería tener bien vigilado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here