CIUDAD DE MEXICO.- El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) simuló un entendimiento tras la gran división generada con la elección para gobernador de Puebla, favorable a Martha Erika Alonso.

El diferendo se dio porque magistrado José Luis Vargas Valdez quien llegó al cargo impulsado por el entonces coordinador senatorial del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Miguel Barbosa, votó por anular la votación.

Esta decisión iba en consonancia con el reclamo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), propiedad de Andrés Manuel López Obrador y quien postuló a Barbosa como candidato a mandatario poblano.

Vargas Valdez apostó su credibilidad y publicó ante de tiempo su ponencia en la cual llamaba a invalidar el proceso a fin de repetirlo y, de esa manera, hacer mandatario al delfín de López Obrador.

Tuvo el respaldo de dos magistrados más: Felipe Fuente sBarrera y Mónica Aralí Soto.

Pero en contra votaron Reyes Rodríguez Mondragón, Indalfer Infante Congalez y Fekliupe Mata, para dar un empate de 3 a 3. Se esperaba el desempate de la presidenta Janine Atálora, quien validó el triunfo de Alonso.

Enojado, el magistrado José Luis Vargas Valdez promovió un proceso en contra de Janine Otálora y pidió que en sesión pública se discutiera si es una mujer idónea para dirigir el máximo tribunal electoral del país.

Hubo negociaciones y hoy emiten un boletín de supuesto acuerdo, lo cual de momento pacifica las cosas, pero internamente discuten si es válido mantener las diferencias ocultas o si Vargas Valdez debe presentar una demanda en contra de la presidenta del Tribunal.

Como el asunto se hizo público, hoy éste informó que quedaron resueltas, de manera interna, las diferencias que se hicieron públicas entre los integrantes de la Sala Superior, para lo cual se privilegió el diálogo y se fortaleció a la institución.

En un comunicado, los integrantes de la Sala Superior del órgano jurisdiccional coincidieron en que lo importante en este contexto es garantizar el Estado de derecho.

Destacaron que “el debate transparente, crítico y con diversidad de ideas reafirma nuestros valores y constituye una forma de consolidar la democracia”.

Finalmente, los magistrados reconocieron que en la colegialidad hay diferencias de criterios y opinión, pero siempre deben darse en un marco de respeto. “Hoy confirmamos que la mejor política es el diálogo y la unidad”, subrayaron.