¿SE RECUPERARÁ?-. El Partido Acción Nacional, PAN, es el más antiguo con el mismo nombre, no obstante haber nacido 10 años después del Partido Revolucionario Institucional, PRI, sólo que éste tuvo antes otros nombres, Partido de la Revolución Mexicana y Nacional Revolucionario.

En sus inicios, el PAN remó contra corriente hasta llegar al poder, lo perdió, en mala hora se alió con su antagónico PRD por ambiciones cANAYAs para recuperar presencia pero se debilitó más.

PANORAMA-. Es sentir popular que PRI, PAN y PRD eran los tres partidos menos débiles de México, -¿o más fuertes?-, hasta antes de la aparición del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA,, que en esta entrega no se abundará en éste, pues vale analizar lo sucedido en Acción Nacional en estos últimos doce meses.

También es opinión generalizada que el PAN está identificado con la derecha y con la religión, el PRD, -de antes cuando menos-, con la izquierda, la comunidad pensante, la juventud y el estudiantado en general y que el PRI se identifica como “centro progresista”, término no aceptado por muchos, quienes prefieren identificarse como “equilibrante” entre izquierda y derecha.

PAN-. Casi por necesidad, los panistas de cepa, de antes y de convicción, seguramente se resisten a aceptar a muchos de los dirigentes actuales pero el ritmo no tiene reversa y de seguir en ese partido deberán aceptarlo o emigrar a otros partidos, como ha sucedido en el PRD, que a fuerza de ser sinceros, es el que “engordó” en el último año a MORENA, empezando por sus dirigentes.

Ricardo Anaya, Damián Zepeda y Marcelo Torres Cafiño han sido los tres últimos presidentes en el último año y a partir del lunes 19 asume el cargo el purépecha Marko Antonio Cortés Mendoza, alguien que ciertamente tiene mucha carrera de partido desde joven en campañas del ícono del panismo Manuel J. CLouthier, por lo que los azules deberán darle el beneficio de la duda.

Ha sido diputado federal en dos ocasiones, senador y a lo mejor lo que más le afectó tan pronto anunció su interés de dirigir al PAN fue su cercanía con el ex presidente Felipe Calderón, lo que pudo haber sido puntos a favor o en contra; sin embargo ganó la lucha a un panista de origen como Gómez Morín.

Si los panistas quieren remontar solos esta etapa aciaga deberán unirse pues divididos sufrirán lo mismo que hoy padecen los perredistas cuyo amarillo pasó a ser color teja y lo peor es que fueron muchos ex perredistas los que fortalecieron a quienes están en la antesala de empezar la cuarta transformación pero recuerden, nada es para siempre.