• El ISSSTE como bandera política y espada de persecución
  • Sus ex funcionarios están en la lista de corruptos peñistas
  • Apremio al Congreso por no aprobar revocación y consulta

Primero el avance informativo:

Andrés Manuel López Obrador le han presentado una lista de corruptelas y presuntos corruptos en distintas dependencias del gobierno federal.

Ha sufrido ajustes y en general está bajo revisión.

Pero al frente de los candidatos a perseguir dentro de la campaña de limpia administrativa se encuentran ex funcionarios del ISSSTE.

No queda claro cuál de todos.

No podría ser Sebastián Lerdo de Tejada, quien inició al frente de ese organismo el sexenio de Enrique Peña pero falleció en funciones.

Sería una broma macabra perseguir a un muerto.

Le siguió José Reyes Baeza, quien renunció cuando Peña Nieto le hizo la mala broma de mandarlo de candidato al Senado a sabiendas de su segura derrota.

Y cerró Florentino Castro.

¿Contra quién va la guadaña anti corrupción?

Lo sabremos si por fin -muchos colaboradores ya lo urgen- López Obrador se decide a empezar a procesar el pasado para mantener su popularidad.

‘MÁS ACTIVOS QUE PASIVOS’

Hoy el tema es el ISSSTE.

Ya hablamos de cómo el Instituto estaría al frente de la campaña justiciera con el pasado.

Tal vez sabedor de ese propósito, el director de Finanzas, Pedro Zenteno, advirtió a senadores sobre la virtual “quiebra técnica” de esa institución protectora de los trabajadores del Estado.

Una mentira, refutó con pruebas el presidente de la FSTSE, Joel Ayala, porque tiene casi 97 mil millones de pesos en activos.

Si muchas son necesidades, dijo en lenguaje simple, puede utilizar parte de esos recursos para salir de sus urgencias en espera de una solución definitiva.

Caló su declaración.

El propio director, Luis Antonio Ramírez Pineda, salió a refutar a su colaborador con una frase ilustrativa:

-Tenemos más activos que pasivos.

¿Cuál es la verdad?

Esta:

El ISSSTE tiene pasivos por unos 18 mil 900 millones de pesos -la quinta parte de los 97 mil millones en caja-, fruto de adeudos a proveedores y algo de sus filiales, Turisste y Fovissste.

Otro dato:

Todas las cifras se mueven.

Al comenzar el sexenio los pasivos se estimaban en 17 mil millones y todavía no llegan a 20 mil.

Y las reservas han aumentado en casi cuatro mil millones en el mismo lapso, de 93 mil a los 97 mil reconocidos por Ramírez Pineda Ayala Almeida.

La duda es: ¿por qué un funcionario de segunda hizo una tormenta, principal en diarios y noticieros, en el vaso del agua de la salud institucional de México?

OTRO APRETÓN AL CONGRESO

1.- Entre los colaboradores de Andrés Manuel López Obrador se habla de un “apretón de tuercas” al Poder Legislativo.

¿De qué se trata?

Según ellos, el tabasqueño está inconforme porque no salen muchas reformas importantes para él, en especial la revocación de mandato y la consulta popular.

Los destinatarios, ya se sabe, serán la oposición -PAN, PRI, PRD, MC- y por supuesto los coordinadores de Morena, Ricardo Monreal Mario Delgado.

Luego le digo cuáles serán sus argumentos cuando el período está por terminar.

Y 2.- en la etapa de transición, López Obrador llamó a Luis Antonio Ramírez Pineda y éste acudió con su currículum bajo el brazo.

-Ya sé quién eres. Lo que quiero es encomendarte… -y le asignó el ISSSTE, hoy en la polémica por un director de Finanzas boquiflojo.