MÉXICO VÁ CON ÉL-. Mientras la mayoría del pueblo venezolano está de fiesta por la caída del presidente Nicolás Maduro, hay lazos de resistencia interna pero la que más pesará será la de las potencias mundiales como China y Rusia, cuya postura definirá la suerte de don Nicolás.

Entre secretario de Relaciones Exteriores, vicepresidencia y presidencia de su país, Nicolás Maduro Moros lleva casi tres lustros ganando buena plata. Empezó en 2006 y de no ser derrocado, llegaría hasta el 2025 como mandatario, sin preocuparse por llenar su canasta básica, angustia constante de buena parte de los 32 millones de habitantes de este país sudamericano.

De escasos 57 años de edad, Maduro Moros llegó hasta donde está gracias a su actitud institucional, -¿o incondicional?- hacia el presidente Hugo Chávez, otro mandatario producto de elección, golpe de estado y elección nuevamente. Este ambiente hace que los venezolanos lleven casi todo lo que va del siglo sufriendo una galopante inflación que llega a la escasez de alimentos.

Igual que en muchos países como el nuestro, hay filias y fobias hacia sus gobernantes, aun cuando se estima una mayoría la que está en contra del régimen de Maduro. Obvio que hay defensores de su gobierno, incluso en México, -además de Noroña-, pues hay quienes piensan que no todo lo que se dice de la crisis es cierto, adjudicando un pro yanquismo a este tipo de pensadores.

Los actuales críticos y opinadores olvidan que Venezuela llegó a ser una potencia no solo petrolera, pero también con presidentes populistas como Carlos Andrés Pérez, amigo del ex presidente Luis Echeverría, con lo que está dicho todo. Se dirá que no se denunciaba tanta escasez de alimentos, y menos de papel higiénico y están en lo cierto.

MÉXICO-. Lo que el mismo pueblo mexicano extraña es la postura del gobierno de la cuarta transformación que sigue reconociendo a Nicolás Maduro como presidente, no obstante el desconocimiento de otras naciones de peso como los integrantes de la Unión Europea además de Japón y obvio Canadá y Estados Unidos, país que casi hace fiesta ante el derrocamiento.

En campaña presidencial de nuestro país se especuló mucho por el acercamiento de MORENA con el régimen de Maduro, las huestes de AMLO siempre lo negaron no obstante evidencias, siendo la más visible la del “izquierdista” Fernández Noroña, quien viaja al país sudamericano para asistir a las fechas políticas importantes en las que no falta Nicolás Maduro.

Con esas inclinaciones ideológicas del morenismo, preparémonos para lo que nos pudiera suceder en el 2023, pero recuerde que siendo una clase política madrugadora, nos enteraremos desde antes.