XALAPA, Ver.- Desde su candidatura, el gobernador Cuitláhuac  García fue advertido de las amenazas de muerte recibidas por la alcaldesa de Mixtla de Altamirano ejecutada hoy.

Pero en lugar de darle protección, el ahora mandatario se lanzó contra Maricela Vallejo, a quien acusó por renunciar al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Dijo que fue “por acoso” del gobierno anterior, encabezado por Miguel Angel Yunes Linares, del Partido Acción Nacional (PAN).

“Las únicas presiones que he recibido son del gobierno municipal anterior”, contestó, y pidió protección porque su vida corría peligro.

Su petición de apoyo al gobierno estatal se dio el 9 de enero de 2018, cundo todavía gobernaba el panista Miguel Angel Yunes Linares.

Inclusive presentó una denuncia penal, la cual no ha prosperado, según los reportes difundidos por medios informativos locales.

La edil hoy ejecutada ofreció entonces una conferencia de prensa y detalló cómo era perseguida por funcionarios anteriores, pues impulsaba una depuración en la administración pública municipal.

Llegó al poder en enero del año pasado bajo las siglas de Morena, pero se distanció para apoyar la candidatura del hijo del entonces gobernador, Miguel Angel Yunes Márquez.

Dijo en esa ocasión a la prensa:

“Sí existen amenazas en mi persona y hacia mis colaboradores, pero bien se sabe que éstas vienen de la administración saliente y que en particular hago énfasis en ello, pues de acuerdo a algo, (si pasa algo) a mí y a mi equipo de trabajo, los hago responsables a ellos”.

Dijo más:

“Elaboré un documento con evidencias de sur si llegara a suceder lo antes mencionado, inmediatamente se dará a conocer a la opinión pública mediante una persona de mi confianza”.

Pero Cuitláhuac García, a quien ayer Andrés Manuel López Obrador exaltó como un mandatario eficiente y honesto, nada hizo para protegerla.

Tal vez ni siquiera vaya a sus funerales.