QUERÉTARO, Qro..- Alumnos de la comunidad de La Monja, en Santa Rosa Jáuregui, no pudieron contener la emoción que les trajo comenzar a ver formadas las bardas de su nueva escuela, que tuvieron que aportar de alguna manera, donar parte de sus becas que les otorga el gobierno federal para la compra de un lote de ladrillos.

Amanda Díaz responsable del telebachillerato comunitario La Monja, expresó que desde hace varios años han intentado gestionar ante las autoridades una nueva escuela pues en la actualidad los chicos de preparatoria deben de compartir el mismo espacio con jóvenes de grados menores en la telesecundaria de la comunidad.

Compartir las aulas, ha traído consigo diversas afectaciones entre ellas no contar con el espacio necesario para fomentar el desarrollo educativo apropiado para la edad de los jóvenes de preparatoria, la imposibilidad de realizar prácticas acordes a su nivel académico e incluso la limitante de no tener un espacio para instalar una computadora o guardar libros.

Es por esto, que desde hace 4 años, explicó la profesora, los padres de familia, docentes y alumnos emprendieron la ruta para conseguir unas instalaciones apropiadas, sin embargo, el camino fue desalentador cuando cayeron en cuenta en el desfile de funcionarios a los que se recurría para pedir ayuda, la respuesta era siempre la misma «no hay forma de ayudar».