TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis.- Siempre ha sido un ave de tempestades.

Se postuló al Senado como gobernador, pidió licencia, protestó como legislador, luego solicitó licencia senatorial y hoy, suplente de sí mismo, Manuel Velasco Coello rindió su último informe.

Y lo hizo de la peor manera: con disturbios severos en una entidad antaño tranquila pese al levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994.