CIUDAD DE MÉXICO.- El huachicoleo es un problema tan grave que según estimaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) el robo de combustible se ha agudizado en los últimos dos años, en el último conteo hasta noviembre de 2018 reportó 65 mil barriles extraídos por día, 56 mil a través de ductos y 9 mil en instalaciones.

Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, dio a conocer en la conferencia matutina de este lunes que, en 2013 se reportó el robo de 38 mil barriles diarios de gasolina, 16 mil robados desde los ductos y 22 mil desde las instalaciones.

Para 2016 la cifra presentó una baja al reportar de 26 mil barriles, todos extraídos a través de los ductos, pero 2017 volvió a repuntar en 58 mil barriles en promedio todos los días, 43 mil sustraídos de los ductos y solo 16 mil en las instalaciones.

Romero Oropeza explicó que además del aumento en robo lo que también ha cambiado es la manera en que se incauta el hidrocarburo, pues es a partir de 2016 el robo se concentró  en los ductos y no en las instalaciones, como en años anteriores.

La venta actual de combustible es de un millón 125 mil barriles diarios, pero la demanda visualiza un millón 218 mil barriles, lo que representa un déficit de 93 mil barriles diarios.

Además, Pemex espera reaperturar siete ductos entre ellos, Tuxpan-Tula, Salamanca-Guadalajara, Tula-Salamanca, Turbosino ducto-Tula Azcapotzalco, San Martín Texmelucan-Valle de México, Madero-Victoria-Cadereyta y Brownsville-Reynosa-Cadereyta, lo anterior con el propósito de eliminar el déficit y deja un superávit que rebase los 290 barriles.